OBSERVATORIO DE VIOLENCIA MACHISTA

INFORME CON GRÁFICOS INTERACTIVOS 2024

El Observatorio de la Violencia Machista en Bizkaia es el espacio de referencia para comprender y analizar la realidad de esta violencia que sufren las mujeres en el Territorio Histórico de Bizkaia. Como órgano colegiado de carácter consultivo, su misión es conocer la magnitud del problema, seguir su evolución a lo largo del tiempo y formular recomendaciones y propuestas tendentes a promover mejoras en la oferta de servicios y prestaciones que inciden en este ámbito en Bizkaia.

Este portal reúne un conjunto estructurado de visualizaciones interactivas elaboradas a partir de los datos registrados por los servicios públicos de distintos ámbitos de intervención. La información refleja la demanda atendida en casos de violencia de pareja o expareja, violencia intrafamiliar y violencia sexual, así como las características de las mujeres atendidas, la respuesta institucional y la evolución de los principales indicadores.

La finalidad de este espacio es ofrecer información de valor, clara y accesible, que permita profundizar en la comprensión del fenómeno y facilitar la toma de decisiones, tanto a nivel político como técnico. Las visualizaciones permiten comparar datos entre años, territorios y servicios, evidenciando tendencias y retos emergentes que orientan la mejora de las políticas públicas y de los recursos disponibles.

La elaboración de este informe ha sido posible gracias a la colaboración de las entidades titulares de los servicios que aportan datos: Ayuntamientos y Mancomunidades del Territorio, distintos departamentos del Gobierno Vasco, el Consejo General del Poder Judicial, el Ilustre Colegio de la Abogacía de Bizkaia y la propia Diputación Foral de Bizkaia, a cuyo Departamento de Empleo, Cohesión Social e Igualdad se encuentra adscrito el Observatorio.

El informe se organiza en cuatro ámbitos clave de intervención y un último apartado sobre agresores:

ÁMBITO SOCIAL

Este apartado recoge la información generada por los servicios sociales especializados en la atención a mujeres en situación de violencia. A partir de los datos proporcionados por recursos como la acogida inmediata, la media estancia, la atención sociojurídica o la atención psicológica, las visualizaciones permiten conocer quiénes son las mujeres que acceden a estos servicios, qué demandas presentan y cómo evolucionan estas atenciones a lo largo del tiempo.

  • ACOGIDA INMEDIATA

    En 2024 se registran 370 personas atendidas, el valor más alto de toda la serie. Este máximo refleja la tendencia de crecimiento sostenido que se observa en el servicio, especialmente desde 2021, cuando empiezan a intensificarse los aumentos anuales.

    Los servicios de acogida para mujeres y sus hijas e hijos también mantienen esta tendencia creciente: pasan de unas 150 en 2005 (87 mujeres y 64 menores) a alrededor de 369 en 2024 (216 mujeres y 153 menores).

    En contraste, la atención a personas adultas dependientes presenta un comportamiento mucho más irregular, propio de un volumen reducido de casos.

    En 2024, la duración media de las estancias se sitúa en 32,8 días, un valor ligeramente inferior al de 2023 (37,2 días), pero que se mantiene entre los más altos de la serie, reflejando la tendencia creciente que caracteriza la evolución del servicio en los últimos años.

    A lo largo del periodo, la duración media permanece estable hasta 2013, y a partir de ese momento empieza a fluctuar con más intensidad. Se observa un primer incremento relevante en 2014 (21 días) y, posteriormente, una intensificación clara en los últimos años, con un ascenso muy marcado en 2022 (32 días) y un máximo en 2023 (37,2 días).

    Los casos vinculados a pareja o cónyuge descienden de forma notable en 2024 hasta el 56%, una reducción muy marcada si se compara con 2023, cuando los casos vinculados a pareja o cónyuge concentraban la práctica totalidad de las atenciones (95% y 87%, respectivamente).

    El cambio más significativo es el aumento de los casos relacionados con la expareja, que pasan del 1% en 2023 al 26% en 2024, convirtiéndose en la segunda categoría más frecuente. También aumentan los casos en los que la persona agresora es un familiar ascendiente, que alcanzan el 6% en 2024, y los episodios de violencia sexual ejercida por una persona conocida, que suben al 5% (frente al 4% y 2% en los años previos).

    ACOGIDA MEDIA ESTANCIA

    En 2024 se registra un descenso notable en el número total de acogidas, con 24 personas atendidas. Aunque esta cifra supone un ligero aumento respecto a 2023 (16 acogidas), se mantiene muy lejos de los valores previos y contrasta con el crecimiento sostenido observado en el servicio de acogida inmediata durante la última década.

    Por perfiles, la evolución sigue la misma pauta. Las acogidas de mujeres descienden con fuerza en 2023 y se mantienen en cifras reducidas en 2024, con 9 casos. Entre hijas e hijos ocurre algo similar: en 2024 se registran 15 menores, muy por debajo de los máximos alcanzados en el periodo reciente.

    En 2024, la totalidad de los casos registrados (100%) corresponde a agresiones ejercidas por la pareja o expareja, lo que concentra por completo la distribución este año. En los ejercicios anteriores sí se observa algo más de diversidad: en 2023 aparecen algunos casos aislados vinculados a familiares ascendientes u otras personas de la familia, y en 2022 se registran también episodios clasificados como “otros casos”.

    Cabe apuntar que se trata de un volumen muy reducido de casos, lo que explica las variaciones tan marcadas entre años. Por ejemplo, en 2024 se registran únicamente 9 casos en total, de modo que cualquier cambio en uno o dos casos puede alterar sustancialmente los porcentajes.

  • En 2024, el servicio registra 314 casos totales y 274 casos nuevos, cifras que se mantienen en el mismo nivel que en los tres últimos años. Este comportamiento confirma la ligera recuperación iniciada en 2022, después del fuerte descenso de 2020, pero también evidencia que el servicio sigue operando por debajo de los máximos alcanzados en la primera mitad de la serie, cuando se superaban con frecuencia los 450 casos atendidos.

    La mayoría de agresiones corresponden a la pareja o cónyuge (73%) en los casos de violencia de pareja/expareja, mientras que el 27% restante se asocia a la expareja. En la violencia intrafamiliar, la casuística es más diversa: predominan los familiares ascendientes (63%), seguidos de los familiares descendientes (26%) y, en menor medida, otras personas de la familia (11%). Por otro lado, casi todos los casos atendidos de violencia sexual están vinculados a una persona desconocida (95%) en 2024.

  • En 2024, el Servicio de Atención Psicológica atiende a 1.884 personas, el valor más alto de toda la serie y la confirmación de un crecimiento sostenido en la demanda a lo largo del tiempo.

    Este aumento global se refleja también en las principales tipologías: la violencia de pareja/intrafamiliar, la violencia sexual y los casos de menores registran incrementos relevantes en 2024, destacando especialmente la violencia sexual, que experimenta su avance más acusado del periodo.

    Las víctimas indirectas se sitúan en 2024 por debajo de los niveles de años anteriores, con 91 personas atendidas frente a las 104 de 2023, una evolución que no acompaña la tendencia general de incremento observada en otras tipologías. Finalmente, los casos de personas agresoras alcanzan su mínimo histórico, con 49 atenciones, consolidando una trayectoria claramente descendente.

    En los casos de violencia intrafamiliar, siete de cada diez casos proceden de familiares ascendientes, y casi una de cada cuatro agresiones las ejercen familiares descendientes (23%). El resto (6%) corresponde a otros miembros de la familia, mostrando que este tipo de violencia adopta múltiples formas dentro del mismo ámbito.

    En la violencia sexual, el perfil de la persona agresora es más diverso. Más de un tercio de los casos (37%) los cometen personas del entorno cercano. Les siguen los familiares ascendientes (30%) y los familiares descendientes (12%). También aparecen agresiones ejercidas por personas desconocidas (15%) y, en menor medida, por grupos (4%), lo que refleja una realidad compleja y marcada por distintos vínculos con la víctima.

  • La violencia de pareja/expareja constituye la forma de violencia claramente predominante en todos los programas, llegando incluso a representar la totalidad de los casos en Ekin y Madariaga.

    Dentro de los tipos de violencia minoritarios, la violencia intrafamiliar es la que adquiere mayor peso relativo. Destaca especialmente en los programas Begira y Beregain, donde alcanza el 17% de los casos, situándose como la segunda tipología más frecuente tras la violencia de pareja/expareja.

    Por último, la violencia sexual aparece de forma muy puntual: únicamente se registra en los programas Sua y Haziak, con un 7% y un 6% respectivamente. Esta presencia reducida evidencia que este tipo de violencia es minoritaria dentro de la intervención comunitaria, aunque con diferencias según el enfoque de cada programa.

  • En 2024, el Programa de Intervención Familiar Especializada en Menores Víctimas de Violencia de Género atiende a 101 personas, un valor alineado con la media de los últimos años (situada en torno a 96 personas entre 2020 y 2023), aunque ligeramente inferior al aumento registrado en 2023, cuando se alcanzaron 118 atenciones.

    Por perfiles, las niñas y los niños siguen siendo el grupo mayoritario, con 58 atenciones en 2024, y tanto menores como mujeres mantienen un peso estable a lo largo del tiempo. El grupo de otras personas muestra una tendencia más irregular y descendente, aunque en 2024 registra 4 casos, su valor más alto desde 2019.

  • A lo largo del periodo, se observa una distribución bastante estable: las propias víctimas representan sistemáticamente la mayoría de las consultas, y en 2024 concentran el 68,4% de las atenciones.

    Les siguen las personas allegadas o familiares, que suponen un 23%, mientras que las profesionales alcanzan el 8,6%. Aunque el servicio está abierto a cualquier persona que necesite orientación o acompañamiento, ya sea directa o indirectamente vinculada al caso, los datos muestran que la demanda continúa procediendo mayoritariamente de las propias mujeres afectadas.

  • Se observa un incremento sostenido del volumen total de solicitudes, que alcanza sus valores más altos en los años recientes.

    En 2024, las solicitudes se sitúan en cifras muy elevadas, con 195 concesiones de 334 solicitudes, un nivel similar al alcanzado en 2023 (200 de 344) y claramente superior al de los años previos. Ese mismo año se registra también un incremento de las solicitudes pendientes, que pasan de 44 a 48, mientras que las denegadas y las desistidas mantienen una presencia relevante dentro del conjunto: las desistidas muestran un valor ligeramente superior al de 2023 (de 16 a 20) y las denegadas descienden levemente (de 84 a 71).

    En conjunto, los datos reflejan una demanda sostenidamente creciente del recurso y una continuidad en las dinámicas de los últimos años, con un peso especialmente destacado de las resoluciones favorables.

    En 2024, las beneficiarias de las ayudas económicas se concentran claramente en los tramos intermedios. Las ayudas de 18 meses son las más habituales, con 69 mujeres (44%), seguidas de las ayudas de 12 meses, con 63 mujeres (40%).

    A continuación se sitúan las ayudas de 6 meses, que alcanzan 52 casos (33%), mientras que las cuantías más altas, equivalentes a 24 meses, presentan una presencia mucho menor dentro del conjunto, con 11 beneficiarias (7%).

  • En 2024 se adjudican 28 viviendas, manteniendo la tendencia general ascendente del recurso.

    La serie muestra un crecimiento prácticamente continuado en las adjudicaciones a lo largo del tiempo, con un pico excepcional en 2022, cuando se alcanzaron 33 viviendas. Superado ese valor atípico, el programa retoma la trayectoria de aumento sostenido observada en la última década y vuelve a situarse en niveles altos respecto a años anteriores.

ÁMBITO POLICIAL

En este apartado se presentan los datos facilitados por el Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco a través de la estadística de victimizaciones registrada por la Ertzaintza. Esta fuente recoge todas las ocasiones en las que una persona ha sido objeto de un ilícito penal, ya sea mediante una denuncia ciudadana o a partir de diligencias policiales iniciadas de oficio.

A lo largo del apartado se emplea el término victimización, un concepto más amplio que denuncia, ya que incluye también los hechos conocidos directamente por la Ertzaintza sin necesidad de que exista una denuncia formal.

Tanto en 2024 como durante la serie histórica las cifras más elevadas se concentran en municipios pequeños. En 2024 destacan Arakaldo (232,6), Zaratamo (150,4), Muskiz (132,9), Ugao-Miraballes (115,8) y Abanto Zierbena (110,2), que conforman los focos más intensos del mapa.

En el entorno metropolitano aparecen tasas intermedias pero igualmente relevantes. Municipios como Erandio (98,8), Santurtzi (85,8), Amorebieta-Etxano (78,8), Ortuella (75,2) y Barakaldo (74,2) se sitúan claramente por encima de la media provincial en 2024, reflejando el peso de la violencia machista también en zonas densamente pobladas.

Es fundamental interpretar estas cifras con cautela. En municipios con una población femenina muy reducida, la tasa puede dispararse de manera desproporcionada respecto a territorios más grandes. El caso más extremo es Arakaldo, que registra 2 victimizaciones en 2024 sobre una población de sólo 86 mujeres: este volumen absoluto tan pequeño provoca un valor de tasa muy alto, mientras que en municipios más poblados la tasa ofrece una imagen más estable y representativa del fenómeno.

En 2024, las victimizaciones registradas en Bizkaia alcanzan un total de 3.612 casos, ligeramente por encima de los 3.505 de 2023. Los delitos más habituales siguen siendo tortura y contra la integridad (1.320 casos), lesiones (858) y malos tratos en el ámbito familiar (740), manteniendo la misma estructura delictiva observada el año anterior.

La violencia de pareja/expareja continúa concentrando la mayor parte de las victimizaciones (2.595 en 2024), con cifras prácticamente idénticas a las de 2023. Las tipologías más habituales, siendo estas tortura e integridad, lesiones y malos tratos, reproducen el patrón general y confirman la elevada magnitud de este ámbito.

La violencia intrafamiliar también aumenta en 2024, alcanzando 660 victimizaciones frente a las 613 registradas en 2023. Se observan incrementos en lesiones, malos tratos y coacciones, mientras que los delitos de tortura e integridad son los únicos que descienden ligeramente.

La violencia sexual muestra igualmente un crecimiento, pasando de 325 victimizaciones en 2023 a 357 en 2024, reflejando también un avance claro en todas sus tipologías.

Se observan perfiles de edad claramente diferenciados según el tipo de violencia. En la violencia de pareja/expareja, la mayoría de las víctimas son mujeres adultas entre 21 y 50 años, que concentran más de la mitad de los casos y configuran el perfil predominante de este ámbito.

El grupo más numeroso en la violencia intrafamiliar lo forman las mujeres mayores de 51 años, que representan el 37% del total. Junto a este predominio, destaca también la presencia significativa de víctimas menores de edad: un 30% tiene menos de 18 años, un porcentaje claramente superior al observado en otros tipos de violencia y que pone de relieve el impacto que este ámbito tiene sobre niñas y adolescentes.

En la violencia sexual, la mayoría de las víctimas son mujeres jóvenes: más de la mitad (54%) tiene entre 18 y 30 años. A ello se suma una presencia muy relevante de niñas menores de 14 años, que alcanzan el 19%, lo que pone de relieve la especial vulnerabilidad de las menores en este ámbito.

El nivel de lesividad muestra patrones similares en los tres tipos de violencia, con ligeras diferencias en algunos casos. En la violencia de pareja/expareja, las heridas leves representan el 24% y un 19% de los registros no dispone de información sobre la gravedad.

En la violencia intrafamiliar, las heridas leves tienen un peso ligeramente menor (20%), mientras que aumenta la proporción de casos con lesividad desconocida, que alcanza el 22%.

La violencia sexual presenta un perfil más diferenciado. Aunque la mayoría de las víctimas aparecen ilesas (64%), este ámbito concentra el porcentaje más alto de lesividad desconocida (28%). Además, las heridas leves representan el 7%, lo que refuerza el carácter específico de esta tipología.

En la violencia sexual, el fin de semana es el momento de mayor riesgo. Las victimizaciones se concentran sobre todo en sábados y domingos, donde se registran los niveles más altos.

En la violencia de pareja o expareja, también aparece un aumento claro al final de la semana, con un pico destacado el domingo, que marca el momento de mayor incidencia.

La violencia intrafamiliar, en cambio, muestra un patrón más estable a lo largo de todos los días, aunque con un ligero incremento a partir del jueves, sin concentrarse en un único tramo de la semana.

En la violencia de pareja o expareja, las victimizaciones se concentran al final del día. La mayoría de los casos se registran entre las 17:00 y las 23:00, un tramo que reúne la mayor actividad entre la tarde y las primeras horas de la noche.

En la violencia intrafamiliar, el patrón es más diurno y continuado. Las victimizaciones aparecen de forma estable durante la mañana y la tarde, sin acumulaciones destacadas en la madrugada.

La violencia sexual muestra un perfil horario mucho más nocturno. Los niveles más elevados se observan entre las 2:00 y las 6:00, un tramo de madrugada que concentra buena parte de los casos.

ÁMBITO JUDICIAL

El ámbito jurídico reúne los datos procedentes del Consejo General del Poder Judicial y del Departamento de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno Vasco, ofreciendo una visión detallada de cómo responden los órganos judiciales ante los casos de violencia contra las mujeres.

En este apartado se analizan elementos clave del recorrido judicial, como las órdenes de protección, la actividad del Servicio de Asistencia a la Víctima (SAV) y el funcionamiento del Punto de Encuentro Familiar, que permiten contextualizar cómo se articula la protección y el acompañamiento institucional en Bizkaia.

En 2024, Bizkaia registra un 55,6% de órdenes de protección concedidas respecto al total de solicitudes, un descenso notable respecto al 73,6% alcanzado en 2023, pero aún dentro de los niveles habituales del territorio, cuya media histórica se sitúa en torno al 55,9%. A lo largo del periodo, Bizkaia suele moverse entre el 50% y el 65%, con un descenso marcado entre 2014 y 2017 y un crecimiento sostenido posterior que culmina en el pico de 2023.

La evolución de Euskadi sigue un patrón parecido, con niveles similares a los de Bizkaia durante todo el periodo. Esta coincidencia sugiere que las dinámicas de Bizkaia influyen de manera significativa en el comportamiento autonómico.

En España, los porcentajes también se mantienen en rangos altos, en torno al 60-70%, con oscilaciones más suaves, pero una trayectoria general comparable. En algunos años, como 2023, Bizkaia y Euskadi superan los valores estatales, mientras que en 2024 se sitúan ligeramente por debajo.

Si observamos el porcentaje de órdenes de protección concedidas de manera desagregada dentro del territorio de Bizkaia, aparecen patrones muy distintos entre partidos judiciales.

En 2024, Gernika-Lumo destaca claramente como el partido judicial con los valores más altos, situándose en torno al 75%. Le sigue Durango, que alcanza aproximadamente el 70%. Bilbao y Getxo se sitúan en torno al 55%, alineados con la media provincial (56%). Barakaldo registra valores más moderados, alrededor del 42%, mientras que Balmaseda presenta el porcentaje más bajo, cercano al 35%.

Más allá de la fotografía de 2024, la evolución histórica confirma que existen brechas territoriales sostenidas en el tiempo. Bilbao, Gernika-Lumo y Barakaldo se sitúan de forma consistente entre los partidos judiciales con porcentajes más altos, moviéndose habitualmente en franjas que van del 55% al 75%, con picos especialmente destacados en 2022 y 2023, antes del retroceso generalizado observado en 2024.

Por el contrario, Balmaseda y Durango muestran las trayectorias más irregulares. Ambos combinan años con porcentajes muy altos (que en ciertos ejercicios alcanzan entre el 70% y el 100%) con otros periodos en los que caen por debajo del 30%, como ocurre en Durango de manera continuada entre 2013 y 2018, o en varios años alternos en Balmaseda.

Getxo, aun con una evolución más estable que otros partidos judiciales, se sitúa habitualmente en rangos más bajos, moviéndose sobre todo entre el 30% y el 60%, por debajo de los territorios con mayores porcentajes de concesión.

  • La información y asesoramiento jurídico específico es el servicio más prestado de las atenciones realizadas en el Servicio de Atención y Valoración en 2024 con 2.398 actuaciones. Le sigue la atención telefónica (1.458), que sigue siendo una vía fundamental de acceso y soporte inmediato. A partir de ahí, el volumen desciende pero sigue siendo significativo en ámbitos vinculados al seguimiento y recuperación: entrevistas de seguimiento (550), intervenciones psicológicas (443) y entrevistas de acogida (417), lo que indica una presencia constante de acompañamiento continuado más allá del primer contacto.

    En 2024, la violencia de género concentra la mayoría de los casos, constituyendo el núcleo principal de la actividad del servicio con 1.092 casos, lo que supone el 73% del total.

    En segundo lugar se sitúan los delitos diversos, con 248 expedientes (17%), seguidos por los delitos contra la libertad sexual, que alcanzan 241 casos (16%). La violencia intrafamiliar, con 173 expedientes (12%), es el grupo menos numeroso, aunque aun así mantiene una presencia significativa dentro del conjunto.

  • En 2024, el Punto de Encuentro Familiar atiende a 417 menores, un aumento apreciable respecto a 2023 (384 menores), aunque dentro de la estabilidad general que caracteriza al recurso. Más allá del pico excepcional de 2019, el volumen total se ha movido habitualmente en márgenes similares, sin grandes fluctuaciones a lo largo de la serie.

    El grupo mayoritario sigue siendo el de menores pertenecientes a familias sin Orden de Protección (OP) hacia la madre, con 298 menores, lo que confirma su peso predominante dentro del recurso. Por otro lado, los 119 menores pertenecientes a familias con orden de protección hacia la madre no solo representan una parte menor del total, sino que además mantienen la tendencia descendente de los últimos años.

ÁMBITO SANITARIO

En 2024, la OSI Barrualde-Galdakao concentra la mayor parte de los casos detectados en atención primaria, con 159 casos, lo que supone aproximadamente el 42% del total registrado en este ámbito. Le siguen, a distancia, Bilbao-Basurto (74 casos; 19%), Uribe (67 casos; 18%) y Ezkerraldea-Enkarterri-Cruces (61 casos; 16%), mientras que la OSI Barakaldo-Sestao registra una proporción mucho menor (9 casos; 2%).

En urgencias, el patrón es distinto: la OSI Bilbao-Basurto acumula con mucha diferencia el mayor volumen, con 255 casos, lo que representa el 49% del total. Le siguen Barakaldo-Sestao con 102 casos (20%), y Ezkerraldea-Enkarterri-Cruces con 68 casos (13%). Las OSI de Uribe (27 casos; 5%) y Barrualde-Galdakao (44 casos; 8%) presentan cifras más bajas, confirmando un reparto territorial muy distinto al observado en atención primaria.