¡Cultivemos talento!

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13.09.2024 Tiempo de lectura: 7 minutos

Aitor Bergara

Ilustración: Malen Pazos

Las tecnologías cuánticas van a transformar drásticamente áreas como la informática, la criptografía y la medicina. Para aprovechar al máximo estas oportunidades, es crucial formar y atraer talento en este campo emergente. En este sentido, la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) desempeña un papel central en este proceso.

ECHEMOS LA VISTA ATRÁS

Pero antes de hablar de esto, puede que nos venga bien un poco de historia, así que, ¿qué os parece si nos remontamos al inicio del siglo XX? Sí, sí, has leído bien, la física cuántica se remonta a esta época tan lejana, impulsada por figuras eminentes como Max Planck, Erwin Schrödinger, Niels Bohr, Werner Heisenberg y otras personas brillantes. Este campo demuestra cómo el trabajo colaborativo puede superar desafíos científicos significativos. La teoría cuántica nos enseña a comprender el mundo de las partículas subatómicas, que desafía la lógica cotidiana y solo puede ser descrito adecuadamente a través del lenguaje matemático. Como el físico Paul Dirac afirmó: "La matemática es el lenguaje con el cual Dios escribió el universo", subrayando así la poderosa herramienta que las matemáticas representan en la exploración de los fenómenos cuánticos.

La física cuántica ha desempeñado un papel fundamental en los avances tecnológicos del siglo XX. ¿Conocéis los dispositivos como el transistor y el láser? ¿esos tan fundamentales para la informática y las comunicaciones? Pues, son productos directos de los principios cuánticos. Pero sus contribuciones no se detienen ahí. Los avances recientes en tecnología nos han permitido manipular átomos y moléculas, una hazaña que hace poco parecía el argumento de alguna película de Christopher Nolan.

Estos logros han marcado el inicio de lo que se conoce como la segunda revolución cuántica, con el famoso ordenador cuántico asumiendo el papel principal. Sin embargo, el impacto de la física cuántica es infinito: desde sensores ultrasensibles hasta sistemas de comunicación seguros basados en criptografía cuántica, estas tecnologías emergentes están progresando a pasos agigantados hacia un futuro cuántico prometedor.

REGRESO AL FUTURO

Hoy en día, la “vía cuántica” está impactando diversos sectores de manera profunda y muy, muy rápida. Hitos recientes, como la demostración de la supremacía cuántica por parte de Google, han subrayado el potencial revolucionario de esta tecnología emergente. Asimismo, los avances en teletransportación cuántica han capturado la imaginación pública al abrir nuevas posibilidades en la transferencia segura de información cuántica. Estos desarrollos ilustran cómo la física cuántica no solo está expandiendo los límites de lo que es técnicamente posible, sino que también está preparando el terreno para innovaciones que podrían redefinir completamente nuestras capacidades tecnológicas en el futuro cercano.

A pesar de todo su potencial, a las tecnologías cuánticas les falta algo que es fundamental, algo tan esencial como es el talento especializado. Según un informe de McKinsey, la demanda de personas expertas en este ámbito supera, de largo, la oferta actual. Esta diferencia podría ser una barrera para la innovación y podría limitar la capacidad de los países para aprovecharse de las ventajas competitivas que ofrecen estas tecnologías. Sin medidas para cerrar esta brecha, existe el riesgo de que nuestro progreso en el ámbito cuántico se vea frenado por la falta de personas expertas y profesionales.

¡AL ABORDAJE!

Eso es, precisamente, lo que intenta solucionar la UPV/EHU a través del EHU Quantum Center (EHU QC), que destaca como líder en este esfuerzo. Este centro, que reúne a muchas personas de renombre en el campo de la mecánica cuántica, se centra en llevar a cabo investigaciones avanzadas y a formar a la próxima generación de profesionales en este campo que, como hemos visto, es tan importante.

Una de las primeras cosas que ha conseguido hacer la UPV/EHU, ha sido ofrecer el primer máster internacional de TODO el país en Ciencia y Tecnologías Cuánticas, una iniciativa que, creas o no, ya tiene más de 15 años de experiencia. Este programa proporciona al alumnado una formación completa que les capacita para adaptarse a diversos entornos a lo largo de sus carreras profesionales. Más allá de enseñar lo que está de moda en el momento, se enfoca en establecer bases robustas para todo aquello que pueda etiquetarse como un desafío en el futuro (nunca sabes lo que te vas a encontrar). Además, también tienen la oportunidad de participar en investigaciones prácticas de vanguardia, lo cual no solo fortalece su comprensión teórica, sino que también incita a la colaboración interdisciplinaria, crucial para abordar los desafíos complejos de la tecnología cuántica.

Sin embargo, al hablar de cuántica no podemos olvidarnos de los grados de física y matemáticas, que cada año reúnen a personas brillantes que aportan muchísimo a la comunidad. Y puede que te preguntes, ¿en qué beneficia estudiar la carrera de física y/o matemáticas? La respuesta es sencilla: estas carreras fomentan el razonamiento abstracto, algo muy común en “lo cuántico”, permitiéndonos desarrollar nuevos conceptos para comprender fenómenos que van más allá de lo que conocemos.

Aunque nos estemos convirtiendo en personas a las que les gusta lo rápido e instantáneo, en estas situaciones, es muy importante no dejarse llevar por el cortoplacismo que podría surgir al enfocarse exclusivamente en una formación altamente especializada. Y, es que, una educación completa en los principios básicos proporciona las bases para el aprendizaje continuo y el desarrollo a largo plazo.

En este contexto, otra cosa que es esencial es promover la cultura del esfuerzo. Esto no va a ser un camino de rosas; es exigente y demanda dedicación, persistencia y una sólida ética de trabajo. En campos como este, el éxito no se logra de manera instantánea, sino que conlleva un esfuerzo continuo y la superación de muchísimos desafíos. Y no lo digo yo, lo dice Thomas Edison: "El genio es un uno por ciento de inspiración y un noventa y nueve por ciento de transpiración".

UN ESFUERZO COLECTIVO

Por otro lado, el apoyo institucional desempeña un papel fundamental en todo esto. Primero de todo tenemos al Gobierno Vasco, que está comprometido con el futuro cuántico a través de su estrategia Basque Quantum, que tiene como objetivo establecer un ecosistema cuántico en Euskadi.

Después, está la Diputación Foral de Bizkaia, que promueve la iniciativa cuántica a través de su programa. Gracias a su apoyo, el EHU QC, en colaboración con Tecnalia, tiene planes de establecer un laboratorio de sensoría cuántica aplicada. Este laboratorio no solo impulsará significativamente el sector industrial, sino que también consolidará a Euskadi como un líder en tecnologías cuánticas (que se dice pronto). La creación de este laboratorio no solo mejorará la infraestructura tecnológica de la región, sino que también abrirá nuevas oportunidades de empleo y desarrollo profesional para todas las personas interesadas en este campo emergente y prometedor.

PICAR Y PICAR HASTA ENCONTRAR ORO

Enfrentar nuevos desafíos siempre significa aceptar riesgos y fallar de vez en cuando. Por ello, innovar en el campo cuántico necesita de una mentalidad que vea el fracaso como parte del aprendizaje. Como dijo el inventor Nikola Tesla, "No he fracasado. Solo he encontrado 10,000 formas que no funcionan".

Además, las empresas deben entender que la juventud de hoy valora mucho los entornos de trabajo flexibles, con desafíos interesantes y motivadores. No sólo buscan estabilidad; quieren crecer, innovar y marcar la diferencia. La creación de estos entornos no solo atraerá más talento al campo de las tecnologías cuánticas, sino que también asegurará que estas personas estén motivadas y comprometidas a largo plazo.

Desarrollar y fortalecer el talento en el ámbito de las tecnologías cuánticas es crucial para aprovechar todo su potencial y garantizar un futuro lleno de innovación y progreso. Gobiernos, instituciones educativas y empresas deben darse la mano para cerrar esta brecha de talento que tanto preocupa y crear un entorno inclusivo y diverso.

Invertir en talento cuántico hoy, significa asegurar un futuro de lleno de oportunidades y avances tecnológicos.

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