En los mundos de Jon Cortázar y Relevo

#Tech bay

11.12.2024 Tiempo de lectura: 8 minutos

Equipo editorial BizkaiaTech

Ilustración: Mai Egurza

Jon Cortázar lleva creando videojuegos desde que tiene 12 años. Y lo dice así de tranquilo. En aquellos tiempos no había cursos, grados o tutoriales de YouTube que te enseñasen a crear videojuegos, así que decidió aprender por su cuenta. También lo comenta tranquilamente. Para sorpresa de nadie, y junto a su socio Aitor Zumelzu, fundó Relevo, “un estudio de Bilbao de toda la vida”. Abrieron sus puertas en 2009, y llevan “la friolera de” 15 años creando, colaborando y entreteniendo a las personas. Hemos hablado de muchísimas cosas relacionadas con el fascinante y entretenido mundo de los videojuegos, pero, como siempre, hemos querido empezar por sus comienzos.

Jon empezó trabajando de creativo publicitario, pero siempre ha tenido un huequecito reservado para su mayor afición, haciendo que medios de comunicación locales y nacionales se fijasen en su trabajo. Nos cuenta que, al llegar la crisis económica en el 2008-2009, la agencia de publicidad de la que formaba parte fue obligada a encontrar algo con lo que diferenciarse, ya que, la publicidad y la comunicación fueron algunos de los sectores más afectados por los recortes. Probaron con cosas diferentes, pero no les funcionó. Sin embargo, él guardaba algo bajo la manga… “Bueno, yo tengo esto de los videojuegos que está teniendo algo de repercusión…” Y así fue el inicio de esta trepidante aventura.

DE ALIENÍGENAS, COCHES Y CHUPITOS

Kar Snatchers (2011) fue uno de los primeros productos que sacaron al mercado. Como en aquel momento trabajaban para clientes, crearon este juego de móvil para uno de los concesionarios de Opel en Barakaldo, donde un OVNI tenía que abducir coches con minas y vacas de entremedio. También crearon un juego para un pub de metal y hard rock llamado Azzurro (Bilbao), un juego un tanto peculiar: “El bar tiene un rollo muy ochentero, y, por ello, hicimos un producto para Spectrum, un ordenador británico de esa misma década para su clientela que era un poco de ese rollo. En el juego salía el propio barman del local, el dueño, que te servía chupitos. Además, salía gente que era habitual del local a los lados. Nuestro objetivo era fidelizar a la clientela, fue muy chulo”. ¿Puede haber mejor forma de fidelizar a alguien que haciéndole partícipe en un videojuego del propio bar?

El primero de sus juegos comerciales hizo que el concesionario Opel ganase un premio interno a nivel nacional, y el segundo convirtió el pub Azzurro en sitio de culto para las personas que disfrutaban jugando a videojuegos retro. En este momento álgido, crearon, desarrollaron y presentaron Baboon! (2015), un juego para PS4 y PSVITA (ojito) que fue todo un éxito. Ahí es cuando decidieron seguir con la marca Relevo pero, esta vez, fuera de la agencia publicitaria, dando vida a lo que es Relevo Videogames SL a día de hoy.

Y TÚ, ¿A QUÉ JUEGAS?

Todo el mundo sabe que un buen equipo es una de las claves del éxito de cualquier cosa en esta vida, y el mundo de los videojuegos no es una excepción. Pero ¿qué es realmente lo que se necesita para formar parte de uno de estos equipos? Jon lo tiene claro: un equipo de ese calibre necesita gente que “conozca videojuegos, que sepa de videojuegos y que juegue a videojuegos”.

“Aprecio más a alguien que entre a trabajar con ganas de aprender que un súper crack que se piense que ya no va a aprender nada nuevo. Llevo mucho tiempo haciendo videojuegos y no hago más que aprender. Si ya lo sabes todo… ya sabes más que yo”.

Los estudios, el currículum y la experiencia son importantes, claro está, toda persona que se dedique a cualquier cosa debe tener claras sus funciones, pero, aparte de eso, Jon nos cuenta qué es algo a tener en cuenta a la hora de fijarse en alguien y en su trabajo: “Yo valoro mucho que hayan hecho un proyecto y lo hayan llevado al término. No hablo de que publiquen sus trabajos en la Google Play Store, App Store o Steam, eso me es igual, necesito saber que han empezado y han terminado aquello en lo que han estado trabajando, porque como digo yo, los cementerios están llenos de demos”.

Que hayan terminado un proyecto significa muchas cosas para Jon, como, por ejemplo, que han sido capaces de trabajar en equipo y que se han dado de “hostias”. No es fácil terminar un videojuego, llegar hasta el final demuestra que tienes muy buen mantenimiento de la motivación. Y es que, Jon nos cuenta que todo proyecto tiene sus picos de motivación. Al principio, estás en una nube, pero de repente llega el momento del desierto motivacional, un momento en el que tienes que, realmente, crear el juego. Aun así todo merece la pena por el último pico de la felicidad, cuando estás terminándolo todo y lo puedes disfrutar. ¡Cuidado, que todavía quema!

NO SIEMPRE SE PUEDE ESTAR A LA MODA

Vivimos en un mundo donde las tecnologías emergentes cambian cada día, donde hace 10 años no seríamos ni capaz de imaginarnos el punto en el que estamos ahora mismo. Pero Relevo no puede permitirse estar a la vanguardia. ¿Por qué? Pues, porque en estos últimos años todo el mundo ha visto nacer y morir a muchas de estas tendencias. “Hace nada se hablaba del metaverso como si fuese algo que revolucionaría todas las industrias. ¿Qué ha pasado con esto? Que de repente desapareció y ya nadie habla de ello, ni de los NFTs, ni de las cryptos. Si Relevo llegase a apostar por alguna de esas tendencias, ahora estaríamos con la persiana echada”.

Son cosa de los gigantes tecnológicos. Estas empresas pueden apostar todo al rojo sin sufrir mayores consecuencias. Pero Jon tiene claro cómo abordar este tipo de tendencias tecnológicas: observarlas y aprender de ellas. “Al final, te afecta todo lo que tienes alrededor, por ello, tienes que estar al día y ver si puedes adquirir parte de lo que hacen las empresas grandes, aprender de sus aciertos o errores y tratar de mejorar”.

De momento, sin embargo, se centran en trabajar en torno lo que hacen bien, la creatividad, la comunicación y el diseño del juego.

SUPERANDO LA HUMAREDA DEL MAL

Las personas que juegan a los videojuegos han pasado de llamarse “frikis” a tener sus propias ligas y ser atletas profesionales, ¿quién lo diría hace 30 años?

Por fin, aquellas personas que jugaban en los arcades detrás de una humareda han podido salir a la luz y disfrutar de sus juegos favoritos sin tener que sufrir ningún prejuicio, lo cual está bastante bien. Todo el mundo juega a videojuegos ahora. Y, de la misma manera, todo el mundo está creando videojuegos. ¿Significa eso que los videojuegos se están volviendo algo cultural? Como no podría ser de otra manera, Jon cree que sí.

Destaca tres juegos entre su catálogo al hablar de este tema y para argumentar que, definitivamente, los videojuegos son parte de nuestra cultura. El primero se llama Treasure Rangers (2019), y como dice Jon, “hay cosas que hacen que este videojuego sea muy diferente”. Se trata de un juego de puzles y plataformas donde la persona que esté delante de la pantalla tendrá que combinar las habilidades de los protagonistas (Lucy, Eric, Roxy y Randy) para poder seguir adelante. Suena bien, ¿eh? Y eso no es lo mejor, y es que, la finalidad de Relevo con este juego era el de normalizar. ¿Normalizar el qué? Pues, normalizar que Randy, que es un niño con autismo, es un jugador como cualquier otro. Jon revela que para él muy importante para él que el juego fuese para todo el mundo, no solo para personas con autismo, además de que no diese la “turra” explicativa de siempre donde se señala a alguien por sus diferencias. En este juego, todo es muy natural. Nos cuenta que, “Es un juego para concienciar a la ciudadanía sobre este tipo de trastornos, dónde enseñamos que cada persona tiene sus habilidades y capacidades”.

Por otro lado, está Frontball Planet (2017), que al igual que Treasure Rangers salió en colaboración con PlayStation España y que se centra en el Frontball, una de las disciplinas de la pelota vasca (hasta está avalado por FEPelota y la FIPV). Aunque en el videojuego no se juegue pelota vasca de por sí, ha dado un altavoz a esta disciplina y hasta se ha podido meter un escenario de Bilbao, donde, por supuesto, llueve. “Es un ejemplo de que se puede divulgar también cultura local, y, aunque en este caso sea deporte, se puede extrapolar a otras ramas”.

Por último, hablamos de Bullfighter Neon (2023) o “una locura de cosa”, como dice Jon. En el juego, el protagonista se encuentra dentro de un mundo futurista y distópico, donde al más estilo Pamplonés, tendrá que enfrentarse en batalla contra muchos toros. Pero no son unos toros comunes, no. Son toros robots que van armados con cohetes y láseres. Una ida de olla chulísima. Con este juego, Jon nos habla de los videojuegos como obras artísticas, donde cada persona puede sacar una interpretación diferente del videojuego que está jugando. Y aunque ha tenido alguna crítica de ese 1% de la gente que está a favor o en contra de los toros, es un videojuego que está siendo muy bien recibido y que tiene unas críticas muy buenas. Siempre hay alguien en Twitter que…

EL BOSS FINAL

Todo esto ha hecho que Jon haya sido nombrado en la lista de los 100 desarrolladores que tratan de hacer de la industria y el mundo un sitio mejor, una lista confeccionada por GamesIndustry y de la que Jon está muy orgulloso, cosa que no es para menos. Además, acaban de anunciar que serán los responsables del videojuego de Terrifier, la franquicia de películas de terror que está más de moda en todo el mundo. Así que, si alguien se ha quedado con ganas de más… os animamos a que os adentréis en los mundos fantásticos de Relevo unos mundos llenos de fantasía, inclusión, y cómo no, de infinita diversión.

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