Hasta la Fórmula 1 y más allá

#Doing

02.10.2025 Tiempo de lectura: 7 minutos

Equipo editorial BizkaiaTech

Ilustración: Aingeru Herrera

La categoría reina del automovilismo, la élite de la tecnología y los datos, la vida de lujo y glamur, ese lugar tan mágico que fusiona estrategia y velocidad: así es la Fórmula 1. Cada finde de competición, millones de personas se sientan alrededor de sus televisores para ver a 20 monoplazas, cada cual con su respectivo piloto y colorida decoración, dar vueltas a más de 210 km/h en escenarios espectaculares de diferentes países. Pero la F1 no se queda ahí, va mucho más allá.

Y es que, detrás de los focos que apuntan a los coches brillantes están todas aquellas personas que ayudan a construirlo, a pulirlo, que piensan en estrategias, manejan datos o para decirlo de otra manera, manejan todo el cotarro. Menudo sueño, ¿eh? Pero ¿cómo se llega hasta estar en esa posición? ¿Qué se estudia para llegar a trabajar en la mejor categoría de todos los deportes de motor?

PRESENTAMOS: FORMULA STUDENT BIZKAIA

Por suerte, en Bizkaia tenemos una opción espectacular para acercarnos a este mundo tan lleno de adrenalina, un proyecto docente y sin ánimo de lucro de la EHU llamada Formula Student Bizkaia (en adelante, FSB). Es un proyecto abierto a todos y todas las estudiantes de la Escuela de Ingeniería de Bilbao, y es totalmente voluntario tanto para los y las alumnas como para el profesorado.

Utilizando la metodología Project Based Learning (PBL, aprendizaje basado en proyectos), el objetivo de las personas que aceptan este reto es crear desde cero un monoplaza competitivo para competir contra otros programas Formula Student internacionales. Durante 10 años de trabajo, este curso ha formado a más de 400 personas y les ha encaminado a cumplir sus sueños de trabajar en el mundo del motor. Por nuestra parte, hemos tenido el placer de hablar con dos de estas cuatrocientas personas para que nos cuenten un poco cómo fue todo este proceso. Os presentamos a Gorka Martín y Nerea Marrodán, dos talentos que, después de su paso por FSB (y mucho esfuerzo y sudor), pudieron probar en primera persona lo que es trabajar en un equipo de Fórmula 1. ¿Te apetece conocerlos?

DE UN SUEÑO A LA REALIDAD Y DE LA REALIDAD A UN SUEÑO

Fueron sus sueños de niño lo que llevaron a Gorka a participar en FSB: “Desde pequeño he sentido una gran pasión por los coches y el mundo del motor. Siempre soñé con llegar a ser uno de esos ingenieros que veía por televisión, trabajando entre bambalinas en los equipos de Fórmula 1. FSB representaba para mí la oportunidad de dar los primeros pasos en ese camino, un proyecto real donde podía ponerme a prueba y descubrir si realmente tenía lo necesario para dedicarme a ello”.

En el caso de Nerea, sin embargo (y curiosamente), fue justo al revés, ya que ella nos cuenta que el programa le llamó la atención en una de las jornadas de puertas abiertas de la Escuela de Ingeniería de Bilbao: “participaban muchos estudiantes de distintos cursos, cada cual con su polo rojo y deseando contar a qué dedicaban su tiempo al salir de clase. Su ilusión llamó mi atención enseguida y me di cuenta de que era la oportunidad perfecta para trabajar en equipo, crear diseños propios y conocer el mundo fuera de la universidad”. Después de eso, formó parte del equipo durante tres años, haciendo que “diseñar y construir un coche de carreras con tus propias ideas y manos” se convirtiese para ella, en un sueño hecho realidad.

Los dos concuerdan con que su paso por FSB fue una experiencia increíblemente positiva y enriquecedora. Nerea destaca la importancia de aplicar todo lo que se estudia teóricamente en la carrera, ya que fue esta parte la que le ayudó a encontrar su vocación real. Así nos lo cuenta: “Pude descubrir las áreas en las que me gusta trabajar y las que no, la forma en la que me gusta trabajar y la que no, y cómo hacer que los proyectos salgan adelante mientras disfrutamos del camino. Aunque al final esto sea un proceso cambiante durante toda nuestra vida profesional, veo año tras año que las personas que han participado en el equipo (o en proyectos similares) tienen una perspectiva distinta y una manera especial de enfrentarse a los problemas del mundo real. Y sobre todo, mucha mucha pasión por lo que hacen”. Por su parte, Gorka destaca tres cosas de su experiencia: el aprendizaje técnico, la colaboración entre departamentos y el aprendizaje para trabajar bajo presión y bajo plazos exigentes, que, como nos apunta, son bastante comunes en el mundo del motor. En resumen, apunta que el programa es “una experiencia única para crecer tanto a nivel técnico como personal”.

¿HAY VIDA DESPUÉS DE FSB?

Como habéis podido leer en el spoiler que os hemos hecho anteriormente, Gorka y Nerea tuvieron la oportunidad de trabajar de primera mano en la categoría reina, específicamente (y respectivamente) en Red Bull Racing y Mercedes AMG High Performance Powertrains. Gorka formaba parte del departamento de aerodinámica del equipo, mientras que Nerea trabajaba en el departamento de ingeniería de producto. ¿Pero en qué se traduce esto, exactamente?

Gorka trabajaba de analista aerodinámico, y su trabajo “se centraba en la correlación entre los datos obtenidos en pista, las simulaciones CFD (dinámica de fluidos computacional) y los ensayos en túnel de viento. El objetivo era asegurar que cada nuevo diseño aerodinámico que se implementaba en el coche funcionara como se esperaba en condiciones reales. Esto implicaba analizar grandes volúmenes de datos, validar modelos predictivos y colaborar estrechamente con los diseñadores para optimizar el rendimiento del monoplaza. Era un rol muy técnico, pero también estratégico, ya que cualquier mejora podía traducirse en décimas de segundo clave durante la carrera”.

El trabajo de Nerea también iba por el mismo camino: “Mi labor y la de mis compañeros y compañeras consistía analizar y arreglar posibles fallos mecánicos de los motores la temporada de F1 que habían ocurrido en testing o en los Grandes Premios. Y si todo iba bien, en diseñar y mejorar distintas piezas o conjuntos del powertrain de la próxima temporada. En resumen, mi puesto consistía en analizar datos y saber utilizarlos para mejorar los diseños, encontrando el límite de la durabilidad suficiente con la menor pérdida de milisegundos en pista”.

NO DESPERDICIEMOS TALENTO

¿Sabes lo mejor de esto? Que si has soñado toda la vida con trabajar en la F1 (o si te ha picado la curiosidad al leer esto) puedes ser el o la siguiente en vestir ese polo rojo del que tanto se habla. Como señalan Nerea y Gorka, si tienes disciplina, manejas bien el estrés, te adaptas bien y sabes trabajar bien en equipo, seguro que encuentras tu huequecito en este mundo tan apasionante. Y es que, una vez que formas parte del alumnado de FSB, será tu familia para toda la vida. Como dice Gorka: “A día de hoy seguimos manteniendo el contacto, y cada vez que nos juntamos recordamos con admiración aquella etapa que tanto nos marcó. Siempre decíamos: Once a Formula member, always a Formula member”.

¿Sabías qué? – Edición Fórmula 1

Nerea te lo cuenta: ¿Sabías que las fábricas desarrollan y entregan un producto y luego es el propio equipo el que viaja de un circuito a otro a competir y dar lo mejor que tiene en pista? Es sorprendente todo el seguimiento que hay desde casa, toda la gente que, sin moverse de la fábrica, se adapta cada semana a horarios distintos (Miami, Japón, Australia…) para estar atenta a cada fase de preparación y carrera y además de estar en contacto con el equipo para comunicar cada detalle o iniciar investigaciones si surge cualquier imprevisto. ¡Hay incluso motores de pruebas específicamente dedicados a replicar situaciones de pista!

Gorka te lo cuenta: ¿Sabías que los equipos de Fórmula 1 utilizan simulaciones en tiempo real para predecir el comportamiento del coche vuelta a vuelta, actualizadas constantemente con datos que llegan directamente desde el monoplaza? Hablamos de más de 1.000 canales de telemetría que transmiten información como temperaturas de neumáticos, micro variaciones aerodinámicas o degradación de componentes.

¿Sabías que cada decisión estratégica (como cuándo parar en boxes o qué ajustes realizar) puede depender de diferencias mínimas, como un grado de temperatura en un neumático o una décima de segundo en la pérdida de rendimiento? Es como jugar una partida de ajedrez a 300 km/h, donde cada movimiento está respaldado por miles de datos procesados al instante.

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