Freezer, muérete un poco más rápido porfi

#Soul tech

04.12.2024 Tiempo de lectura: 8 minutos

Equipo editorial BizkaiaTech

Ilustración: Josean Morlesín

“¿Matará hoy, finalmente, Goku a Freezer?” Es la pregunta que nos hacemos todos los días al llegar a clase. Llevamos casi dos semanas mirando a la televisión a las nueve de la noche esperando a que esta pelea acabe, pero parece que este “señor” blanco y morado no tira nunca la toalla. En clase, se crea un debate cada día antes de que llegue quien está a nuestro cargo, todas las personas que estamos en esa habitación tenemos nuestra propia teoría de cómo acabará: “¡Yo creo que le matará Gohan!”, “Puede que Bulma invente algo para atraparlo”, “igual reúnen las bolas de dragón para pedirles que acaben con él”, “¿alguien descarta que Yamcha sea el héroe de esta historia?”. Pues… no, el pobre Yamcha ya tiene bastante con lo suyo.

Un día, las cosas son diferentes. Te levantas de la cama con los ojos brillantes, tienes ganas de ir a clase. Freezer ha muerto (o eso parece, nunca se sabe). ¿Qué pasará ahora? ¿Cómo continuará esta historia? ¿Existirá alguien más poderoso que Freezer en este mundo tan maravilloso?

UNA GENERACIÓN HUÉRFANA

Toda persona de Bizkaia que haya nacido entre los años 80 y 90 sabe lo que es crecer de la mano de Hartz Txiki, Son Goku, Shin Chan y Nobita. Ponerse todos los días en frente de la televisión, comentar lo que pasaba en la pantalla con tus amigos y amigas, compartir ese contenido con tu familia y esperar con ansias el próximo capítulo. Hoy en día, sin embargo, esas costumbres son cosa del pasado. Si nos aburriésemos con la historia de Freezer, podríamos saltarnos capítulos, resumiendo toda la saga en tres únicos capítulos: el inicio, el momento en el que Son Goku se convierte en Super Saiyajin y el final. Si nos entrase un poco de nostalgia y tuviésemos ganas de verlo entero, podríamos poner la serie en velocidad de 1,5, así acabaríamos mucho antes.

Los dibujos animados o, de la misma manera, todo el contenido que consumimos está en gran parte fuera de la televisión en directo. Hasta lo que dan en televisión ha salido de la ella debido a las plataformas de “a la carta”. Puedes consumir todo lo que te apetezca cuando quieras y no tienes que estar esperando al siguiente capítulo. A veces, hasta la propia plataforma te lleva a ese capítulo si esperas un par de segundos, ¡sin tener que tocar el botón!

¿Cómo ha podido cambiar tanto nuestra manera de consumir contenido en tan poco tiempo? Y, ¿en qué nos afecta como sociedad?

LA CULTURA DEL BINGE-WATCHING

Las plataformas como Netflix, HBO Max, Disney+, Movistar+, Amazon Prime Video, Filmin o Youtube han cambiado la manera en la que consumimos contenidos de arriba a abajo. La CNMC afirma que, en el 2023, el 58,1% de las casas de todo el estado tenían acceso a al menos una plataforma de streaming. En Euskadi, según IkusIker (2022) Netflix es la plataforma que más se utiliza, ya que ocho de cada diez personas encuestadas (el 83%, exactamente) afirman tener acceso a ella. La siguiente sería Amazon Prime Video, con un 53,3%.

La cultura del Binge-watching, sin embargo, no es algo nuevo, lleva mucho tiempo vagando por aquí. Oxford Dictionaries aceptó el término en 2013, y lo describió de esta manera: la práctica de ver varios episodios de un programa de televisión en una sola ocasión, generalmente mediante DVD o transmisión digital.

WorldMetric (2024) compartió algunos datos sobre este fenómeno después de indagar profundamente en ello. Estos son algunos de esos datos:

  • Cada persona que se sienta con intención de ver una serie ve 7 episodios seguidos de media.
  • Este fenómeno es mucho más común entre las personas más jóvenes, y es que, el 90% de las personas milenials y de la generación Z practican el binge-watching regularmente.
  • El 75% de las personas prefieren ver una serie de una sentada antes de tener que esperar una semana para ver un nuevo capítulo.
  • Ha crecido la cultura “binge-racer”, que es la práctica de ver los capítulos recién salidos rápidamente para tenerlos vistos antes que otras personas y decir que han sido las primeras en verlo.

La plataforma que popularizó esta práctica fue Netflix, y aunque fue y sigue siendo muy exitoso para la compañía, abrió un debate entre las personas que consumían contenido en su plataforma. Medium dice que, a la larga, practicar binge-watching no satisface a la persona que está delante de la pantalla. Las personas que esperan un poco más para ver los episodios de sus series favoritas, por otra parte, se quedan con más información y hacen, de media, una valoración más positiva hacia lo que están viendo. Además, los cliff-hangers y los momentos dramáticos no tienen tanto efecto en el caso de ver la serie de seguido, lo cual hace que quien esté viendo el contenido no disfrute tanto de ello.

Este fenómeno también tiene una relación muy estrecha con la salud mental. Consumir series de esta manera puede ser un tipo de adicción, ya que genera cambios de humor muy drásticos en las personas. También puede dar problemas de insomnio, además de sensación de aislamiento y sensación de estar vacío o vacía después de haber visto algo que te ha producido sensaciones muy fuertes. No es oro todo lo que reluce, quién lo diría…

SON GOKU EUSKALTZAIN

El uso y presencia del euskera es otro factor que han dificultado las plataformas streaming y el contenido online. Aunque estas plataformas tengan alguna película o serie en euskera, el catálogo que ofrecen es muy escaso comparado con lo que ofrece Euskal Telebista. El informe de IkusIker (2022) que hemos citado previamente, dice que el 67,7% del contenido que se consume en estas plataformas es en castellano, el 26,5% en inglés y solamente un 0,7% en euskera.

En el caso de las lenguas minoritarias, el consumo de contenido audiovisual es muy importante. Eso es lo que reivindica Idoia Alberdi (EITB Media, 2022): “Los nuevos modelos de consumo audiovisual están repercutiendo directamente en los hábitos lingüísticos de la población más joven, y en ese sentido se perciben retrocesos en el uso del euskera. Con diferencia, el idioma de la mayoría de los contenidos que se consumen es el castellano. Hacen falta creadores y referentes euskaldunes en redes sociales, en el mundo de los videojuegos y en todas las plataformas digitales, en general. Cuando la oferta es de calidad, sí se consume en euskera. La serie Go!azen de EITB es uno de los ejemplos más evidentes. Ante ese escenario, urge una apuesta decidida por los contenidos en euskera en el sector audiovisual, y ahí EITB tiene una gran responsabilidad, junto a RTVE.”

La asociación Tinko Euskara Elkartea trabaja para cambiar todo esto. Esta organización, creada en el 1994, trabaja incansablemente para conseguir que los títulos conocidos sean traducidos al euskera y llevados a la gran pantalla. También hacen un esfuerzo para llevar contenido en euskera a las escuelas y que estas puedan utilizarlo como contenido didáctico, con intención de llevar el euskera al consumo de las personas jóvenes.

Pr1meran también es una plataforma creada para dar un empujoncito al contenido en euskera y creado en el País Vasco (aunque a veces no estén en euskera). A diferencia de todas las plataformas que hemos mencionado anteriormente, el acceso a Pr1meran es gratuito. Así que, si te apetece pasar la tarde comiendo palomitas y viendo las maravillosas películas de Doraemon, ¡ya sabes a dónde ir!

¿A LAS 9 DE LA NOCHE AQUÍ O EN IDAHO?

La manera de hablar de los contenidos que acabamos de ver es otra de las cosas que ha tenido un cambio drástico los últimos años. Con tal catálogo, ¿cómo voy a coincidir con lo que están viendo mis colegas? Además, aunque estemos viendo la misma serie, puede que estemos en puntos diferentes de la historia…

No problem, ¡para eso (de algún modo) están las redes sociales! No hay nada como terminar de ver algo, entrar en Twitter (X) y ver que es Trending Topic. Memes, teorías, pensamientos y opiniones, easter eggs que te habías perdido… Tienes de todo. Tus páginas de inicio de Instagram y TikTok también están llenas de ese contenido, y también te dan la oportunidad de leer opiniones y dejar las tuyas ahí.

Además de esas redes sociales, hay algunas creadas especialmente para quienes consumen contenido. TV Time es una de ellas; esta aplicación creada en el 2011, aunque al principio solo te dejaba registrar y comentar series, sirve también para registrar las películas que has visto. Te deja marcar cada capítulo de cualquier serie para que sepas por qué episodio vas. No tiene pérdida. Además, puedes dejar tu comentario en cada capítulo, y, como en cualquier otra red social, puedes dejar likes y debatir con cualquier persona que esté ahí dentro. También puedes seguir a quien quieras, para cotillear un poco por encima lo que están viendo. No sabemos si es para bien, pero también te enseña el tiempo completo que has pasado viendo películas y series en toda la vida…

La red social llamada Letterboxd, es esencialmente lo mismo, pero se especializa en películas y miniseries. Este también se creó en 2011, pero pegó un boom enorme con la pandemia del COVID-19. Hoy en día (febrero de 2024), hay 12 millones de personas registradas. Te da la opción de marcar qué pelis has visto, las que quieres ver y las que te han gustado, además de poder dar una puntuación a cada una (la más alta son 5 estrellas de 5, mientras que la más baja es media estrella de 5). También puedes comentar cualquier cosa, crear listas de lo que sea con las películas que quieras y ver qué ha visto la gente a la que sigues. Fuera de la red social, son unos y unas cracks del marketing, ya que muchas celebridades de Hollywood utilizan a diario su plataforma. ¡Hasta el famoso director Martin Scorsese tiene su cuentita!

LA HISTORIA INTERMINABLE

Lo que está claro es que en esta vida nada es permanente. Todo lo que nos toca vivir pasa por un cambio antes o después, y, en este caso, la manera de contar y consumir historias no podría ser de otra manera.

En una sociedad donde tragarse spoilers es lo peor que te puede pasar en la vida, estaría bien que, a veces, recuperásemos las ganas y la emoción que teníamos mientras veíamos a Freezer pelearse contra Goku. De esa manera, en un futuro, recordaremos lo que estamos viendo con nostalgia y cariño, consiguiendo así una conexión emocional con el contenido que vemos. ¿No era esa, en esencia, la finalidad de contar historias?

Eso sí, aunque digamos que todo cambia… sí que hay algo que nunca va a cambiar: la suerte del pobre Yamcha. Muchos ánimos chaval, todo el mundo está contigo.

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