Oye, ¡que yo también quiero "ver" Goenkale!

#Soul tech

13.10.2023 Tiempo de lectura: 10 minutos

Equipo editorial BizkaiaTech

Ilustración: Josu Jorquera

Hay un dicho en euskera que dice que rápido y bien, vuela la paloma. Parece, entonces, que nos está diciendo que no somos palomas; cuervos, codornices, pájaros carpinteros… ¿acaso somos gallinas? Aun así (y aunque nos dé rabia), una vez más, tenemos que darle la razón a un dicho que lleva furulando por ahí durante muchísimos años (¿quién lo diría?). Y es que, a la hora de incluir en la sociedad a las personas con discapacidad, sobre todo en cuanto a medios se refiere, estamos bastante lejos de ser palomas.

Sin embargo, que no seamos palomas no es una excusa, ¿a qué estamos esperando? Hoy en día, en el año 2023, las personas con discapacidad visual no pueden disfrutar de los wésterns que se emiten cada mediodía en ETB, la gente con discapacidad solo constituye un 1% (con un poco de suerte) de toda la publicidad que se emite a nivel nacional, y una persona con trastorno del espectro autista e hipersensibilidad hacia el sonido y la luz no podría divertirse en un concierto de Fito y Fitipaldis.

Aun así, también dicen que Roma no se construyó en un día, y podemos decir que, aunque sea poco a poco, las piedras que constituyen esta hermosa ciudad ya se están colocando, es decir, que involucrar a la gente con discapacidad a través de los diferentes medios se está intentando conseguir.

LA TELEVISIÓN CLÁSICA Y LA NUEVA

Si os parece bien, empezaremos hablando de un medio que hoy en día ya se considera tradicional: la televisión. Aunque sea un medio que está perdiendo mucha audiencia (Barlovento Comunicación dice que la cifra de horas que pasamos delante de la televisión es de hora y media, el dato más bajo desde 1992), si miramos a la legislación es más accesible que nunca para las personas con discapacidad auditiva y visual. La Ley General de la Comunicación Audiovisual dicta que el 90% del contenido que ofrecen los canales públicos tiene que ir acompañado de subtítulos, mientras que la cifra que les corresponde a los canales de alcance nacional y autonómico es del 75%. Además, el contenido que se emite en cualquier canal hay que tener 10 horas semanales de autodescripción y 2 horas de lenguaje de signos.

Aun así, en muchos casos, aunque el contenido esté adaptado como acabamos contar, no es adecuado para todo el mundo. La ONG Facilito identificó que las personas usuarias con discapacidad intelectual pueden encontrarse con muchas barreras al consumir este tipo de contenidos. Para darle solución a esto, decidieron crear una televisión adaptada para este público: a través de una página web (acompañándose por YouTube, Facebook e Instagram), ofrecen programas entretenidos, adaptados y educativos para todo aquel o aquella que los necesite.

Estos últimos años, además, diferentes medios han empezado a hacerse su huequito entre los de toda la vida. Twitch es uno de ellos. Esta plataforma tuvo un boom estratosférico a raíz de la pandemia, ya que era muy accesible para cualquier persona que se quisiera dedicar a la creación de contenido. En las campanadas de 2022, Ibai Llanos hizo algo que ninguna televisión tradicional se atrevió a hacer: contar con un intérprete de lengua de signos. Esta acción que fue aclamada en las redes sociales tuvo de protagonistas a Ramón García y Anne Igartiburu (Aupa Bilbo) y reunió a más de medio millón de personas (aunque la media estuvo en 170.000 espectadores y espectadoras). Da qué pensar, ¿no creéis?

TODO LO QUE OFRECEN LAS REDES SOCIALES

Las redes sociales también tienen qué decir en este tema, y es que, en general, todos los vídeos que vemos en diversas plataformas tienen subtítulos automáticos y la mayoría de las imágenes van acompañadas por un botoncito que dice ALT para ofrecer su descripción. Aunque el último sea una tarea extra (no te vas a poner a sudar por describir una imagen que acabas de subir), es muy recomendable para ayudar a las personas con discapacidad visual, ya que los lectores de pantalla pueden describir la imagen para ellas.

Además de estas herramientas, una de las mejores cosas que nos dan las RRSS es la representación. A pesar de que el fenómeno influencer nos ha provocado muchos dolores de cabeza con todas esas fotos de desayunos y ropa recién comprada, también tiene su lado bueno e importante. Inazio Nieva, quien se define como “divulgador de la diversidad funcional” trabaja para proporcionar esa representación. Aparte de subir fotos de su día a día, responde a preguntas (muchas veces, sobre la parálisis cerebral), cuenta pensamientos que pasan por su cabeza, cuenta historias y hace activismo. Inazio no es el único: Cisco Garve, Marta Bustos o Patrifashion son otras personas que han decidido utilizar su plataforma para bien. ¡Deberíais cotillear un poco sus perfiles!

EL CINE Y LAS SERIES, LOS PILARES DEL SIGLO XXI

Cuando hablamos de representación, no podemos dejar atrás dos de los pilares de nuestra sociedad: el cine y las series. Una de las películas más famosas del mundo, por ejemplo, la protagoniza una persona con discapacidad.

“La vida es una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar”

, ¿te suena acaso esa frase? Seguro que sí, hablamos de Forrest Gump, un personaje con discapacidad intelectual que supera todas las barreras creadas por la sociedad.

Con el paso de los años, vemos cada vez más historias relacionadas con personas con discapacidad, siendo éstas las protagonistas. Special (Netflix, 2019), por ejemplo, trata de la vida de Ryan, un joven homosexual que convive con la parálisis cerebral. Su creador y protagonista es Ryan O’Connell, quien creó al personaje basándose en su vida real. En la película CODA (2021), la protagonista es la única persona oyente de todo el largometraje, y, además, hizo que Troy Kotsur consiguiese un Oscar, siendo la primera persona con discapacidad auditiva en conseguirlo. Incluso el blockbuster más grande del cine, Marvel, introdujo un superhéroe con discapacidad auditiva en sus historias: Makkari, una Eternal (2021) interpretada por Lauren Ridloff.

Aunque no sean protagonistas, podemos encontrar muchos ejemplos como el que se nos presenta en Toy Story 4 (2019). En esta peli, se puede observar que un niño que juega en la guardería lleva puesto un implante coclear. Aunque sea un ejemplo pequeño, se habló mucho de ello, hasta el punto en el que varios niños y niñas se vieron reflejados por primera vez en la gran pantalla.

Aunque la representación es muy importante, si las personas que están delante de las pantallas no son capaces de disfrutar de lo que “ven”, tampoco es que valga para mucho. Es justamente lo que reivindican algunos proyectos como La Barraca de Cine. Su objetivo es llevar el cine a cualquier persona y hacer que los pueblos pequeños vuelvan a ser el centro de la cultura. Al igual que en Cinema Paradiso (1988), quieren que el cine sea para todo aquel que disfruta delante de una pantalla. La gente que se acerque a las sesiones contará con subtítulos y autodescripciones utilizando sus propios móviles. En algunas funciones, incluso cuentan con un o una intérprete de lenguaje de signos.

LA MÚSICA Y EL DERECHO A SEGUIR BAILANDO

Ya que estamos metidos hasta las cejas en el entretenimiento, también deberíamos hablar de la música, ¿no creéis? ¿Sabéis cómo puede escuchar música alguien que no cuenta con la capacidad de escuchar?

La fundación Music For All lucha para que todos los conciertos sean accesibles. Para las personas con discapacidad auditiva, por ejemplo, tienen unos chalecos que vibran al son de la música. En vez de escucharla, la sienten. Para las personas que utilizan audífonos, utilizan sistemas de bucle magnético, los cuales eliminan el ruido y hacen que escuchen la música sin distracciones y al volumen adecuado. También suelen tener a alguien interpretando en lenguaje de signos encima del escenario, y esta persona suele ser la encargada de contar las letras de las canciones e interpretar lo que está diciendo el o la artista. Esto también lo hace Rozalén; una casualidad unió a la artista y a la intérprete Beatriz Romero en 2011, y después de cantar una canción juntas, se creó una relación que dicen que durará toda su vida. Qué bonito.

LOS MUSEOS, NUESTRO ORGULLO

Para terminar, hablaremos de otro gran pilar de nuestra cultura: los museos. Estamos muy orgullosos y orgullosas de tener entre nosotras el primer museo que privó de barreras (visuales, auditivas y arquitectónicas) a las personas con discapacidad, el Museo Guggenheim. En 2003, AENOR acreditó a este museo con el logro de ser accesible para las personas con discapacidad.

El Museo de Bellas Artes de Bilbao también ha puesto su granito de arena con su iniciativa llamada “Arte para tocar”. Para alguien que no tiene la posibilidad de ver, entender una obra de arte puede ser muy difícil, eso está claro. También está claro que nadie puede ir a visitar La Anunciación de El Greco y tocarla con sus manos. Por esa misma razón, el museo creó copias de sus obras para que todo el mundo pudiese disfrutar de hasta las más minúsculas pinceladas con sus propias manos.

Después de ver estos casos que hacen que recuperemos un poquito la fe en la humanidad, podemos decir que, aunque en este momento seamos cuervos, estamos en proceso de convertirnos en palomas. Si nos damos cuenta de las necesidades de la gente de nuestro alrededor, damos voz a sus necesidades y las metemos en el proceso de reorganización, empezaremos a dejar atrás el color oscuro del cuervo para empezar a ver esas alas que, en un futuro, nos ayudarán a volar rápido y bien. Por fin.

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