O triunfamos o nos estrellamos

#Soul tech

16.02.2023 Tiempo de lectura: 8 minutos

Equipo editorial BizkaiaTech

Ilustración: Janire Orduna

En 1989 el diseñador de videojuegos Will Wright decide lanzar un simulador de crecimiento urbano en el que cualquier persona podía crear, gestionar y evolucionar su propia ciudad, enfrentándose a problemas sociales, demográficos, factores ecológicos e incluso climatológicos. ¿Y a esto lo llamaron juego? Correcto. La idea inicial sonaba más a currazo de estudiantes de arquitectura que a un videojuego. Pero, contra todo pronóstico y muy a contracorriente de la industria, la primera edición de Sim-City triunfó.

Como decía el propio Wright, esto o es un éxito o un fracaso. Podemos añadir que, cada nuevo lanzamiento está determinado en parte por el azar y en parte por la convergencia de infinitos factores: sociológicos, tecnológicos, económicos…

En 2021, desde que un virtual Zuckerberg anunció al mundo que Facebook pasaba a llamarse Meta y presentó el concepto de metaverso no hemos dejado de escuchar esta palabra. En ese mismo momento se abrió un debate especulativo sobre qué será, cómo será y quién estará allí.

Este nuevo mundo virtual viene con promesas de un futuro interconectado en el que podamos movernos libremente. Estar dónde, cuándo y con quién queramos estar, traspasando lo recreativo y ampliando los límites de los videojuegos convencionales a cualquier ámbito de nuestra vida.

¿POR QUÉ PODRÍA TRIUNFAR?

Un primer factor es el cambio de mentalidad de la población mundial. La pandemia fue una prueba de fuego para muchas personas y empresas, determinó y cambió nuestra forma de vivir, trabajar y relacionarnos. Aceleró la digitalización y puso sobre la mesa las ventajas y desventajas de la “televida”.

Nos dimos cuenta de cuantísimas cosas podemos hacer en remoto cuando es necesario y cuantísimo echamos de menos el contacto físico en otras circunstancias. Según afirma la revista MIT Technology Review en su artículo “TR10: La vida en remoto que ha llegado para quedarse.” Si ponemos en la balanza lo malo y lo bueno, ésta cae para el lado del remoto.

Un segundo factor son los videojuegos. Han llegado a personas de todas las edades, y se han creado mundos e historias de multitud de temáticas: Fortnite, Animal Crossing, Grand Theft Auto… Los videojuegos ya se han convertido en uno de los productos audiovisuales más importantes de los últimos años y suponen la primera opción de ocio cultural y audiovisual en España. Y cuidado, que esto no nos no hemos inventado lo dice la Asociación Española de Videojuegos (AEVI). Este mismo estudio anual nos enseña que en 2021 la industria de los videojuegos llegó a facturar 1.795 millones de euros, con más de 18 millones de usuarios y usuarias en España (un coge mi dinero y corre en toda regla).

Y, por supuesto, un tercer factor es, de nuevo, el bling bling. La capacidad de monetizar los espacios virtuales gracias a la economía virtual en forma de NFTs, tokens o criptomonedas. Esto hace que todo el mundo quiera estar presente y ser la puerta de entrada a este mágico mundo (Si te surgen dudas sobre algún palabro puedes consultar nuestra REAM: Real Academia Económica del Metaverso o a tu criptobro de confianza).

Es interesante observar cómo se está entrelazando la tecnología más puntera para el desarrollo de la infraestructura (inteligencia artificial, blockchain, realidad virtual, extendida y mixta, 5G… ) el arte, la cultura y la creatividad en todo su esplendor (mundos inimaginables, seres que parecen sacados de un cuadro del Bosco, pasarelas de moda y un sinfín de eventos multitudinarios en diferentes formas y formatos).

¿POR QUÉ PODRÍA NO TRIUNFAR TANTO?

Este concepto rescatado de la memoria y la nostalgia ochentera ha encontrado su momento. Las tendencias sociales, el interés económico y la tecnología están mirándose de frente y cogiéndose de la manita para adentrarse en esta nueva aventura virtual. Pero (porque en la vida siempre hay un pero) aún está en el centro del debate si será viable romper fricciones e intereses individuales para poder crear una gran comunidad global.

En este punto tan conceptual se están asentando las bases de qué será realmente. Dentro de las premisas fundamentales de diseño del metaverso queremos resaltaros estas 5:

  • 24/7. La existencia del metaverso y su vida no para, aunque tú te quites las gafas. Único. Esta interoperabilidad hace que el metaverso llegue a ser uno solo y no muchas plataformas divididas e inconexas como experimentamos ahora.
  • Creatividad. Las personas y la inteligencia artificial participan al mismo tiempo que crean y reaccionan ante interacciones. Se pasa de espectador a protagonista y creador.
  • Extensión. Formará parte de nuestra vida, interacciones y actividades diarias, será una extensión de nuestra realidad.
  • Interoperabilidad. Tu avatar podrá moverse libremente. Aunque como afirma Chema Alonso Chief Digital Officer de Telefónica. “…el metaverso no será una realidad hasta que los mundos que se están creando no sean universalmente interoperables…”

La famosa evolución de internet no será si no es un mundo interoperable. He ahí la cuestión, ¿será verdad lo que decíamos de ir moviéndonos de un lado para el otro sin tener que cambiar de plataforma constantemente?

Esto va cogiendo forma. Ya existen múltiples iniciativas que están cogiendo fuerza para generar una competencia colaborativa, que ya es un gran paso. Por otro lado, vemos cómo muchas plataformas llaman a su producto metaverso sin llegar a cumplir todas las características. Pero, podríamos decir que, como este concepto nace de la industria de los videojuegos, a través de éstos (Roblox, Decentraland, Horizon Worlds, entre otros) podemos vivir una experiencia similar a la que plantean para la evolución de internet.

PERO… ¿EN QUÉ CLASE DE METAVERSO QUIERES VIVIR?

Esta mirada al potencial creativo que nos puede traer este mundo virtual también tiene su cara B. ¿En qué mundo quieres vivir? Ya no va solo de entretenimiento y jajas, la evolución de internet viene para profundizar en cualquier ámbito de nuestras vidas, desde el trabajo hasta nuevas formas de viajar, modelos de gobierno, canales educativos, de conocimiento…

Debemos tener una mirada crítica y reflexionar sobre cuestiones elementales para no reproducir conductas negativas que ya hemos detectado en la sociedad y en la web 2.0. ¿Queremos experimentar productos gratuitos y, a cambio, dar todos nuestros datos a entidades privadas con intereses propios? ¿Deberíamos contar con espacios públicos seguros con estándares éticos y diseño responsable? ¿O deberíamos dejarlo en mano de las y los usuarios de manera completamente descentralizada?

El desarrollo del metaverso que plantean empresas como Nvidia, Meta, Microsoft, Google… corre el riesgo de reproducir los mismos errores que se cometieron en el pasado con el desarrollo de la web 2.0; Adicción a las RR. SS. mecanismos diseñados deliberadamente para estar enganchado a la pantalla…

En estas conversaciones especulativas sobre futuros es importante poner en el centro del debate los estándares éticos y de diseño responsable, igual que plantear alternativas seguras y públicas. Desde el mundo del diseño debemos coger el compromiso de replantar qué tipo de metaversos es deseable para todas las personas que quieran estar ahí, y cómo podemos aprovechar todo este potencial creativo para hacer el bien.

CREATIVIDAD TECNOLÓGICA PARA HACER EL BIEN

Vemos acciones que nos hacen tener fe en la humanidad como The Uncensored Library ideada por la agencia DDB junto con la ONG Reporteros Sin Frontera que tiene un noble objetivo: llevar la libertad de prensa a países donde internet está capado y los reporteros perseguidos. Han creado una biblioteca virtual, libre de censura, en el único sitio donde el gobierno aún no ha entrado: Minecraft. Dentro de esta obra arquitectónica virtual cualquier persona, de cualquier lugar del mundo, puede acceder libremente a escritos censurados por diferentes gobiernos.

No sabemos si el metaverso será uno o habrá muchas plataformas y puertas de entrada, pero lo que tenemos claro es que, si sabemos entender a la sociedad, la tecnología y ponemos nuestra creatividad a trabajar podremos diseñar y construir mundos en los que deseemos estar.

Etiquetas

  • #innovación
  • #bigscience
  • #tecnología
  • #futuro
  • #educación
  • #metaverso

Haznos caso, échale un ojo

Desliza para mostrar más