Nos necesitamos para sobrevivir

#Reflections

29.01.2026 Tiempo de lectura: 5 minutos

Equipo editorial BizkaiaTech

Ilustración: Raisa Álava

Ya lo decía Aristóteles: “El ser humano es un ser social por naturaleza”. Y esto no lo decía porque le gustaba tomarse un vino lemnio con sus colegas o porque se le hacían largos los días en los que se tenía que quedar en casa. Esto es más serio que todo eso. Nos necesitamos para sobrevivir.

La comunidad es imprescindible para que cualquier persona pueda prosperar, encontrar su lugar en el mundo y el bienestar psicológico. Y aunque no todos los planes sociales están estrictamente ligados a la comunidad, el ser humano necesita estar vinculado a algo que le importa mucho para progresar, tanto física como psicológicamente. Psychology Today (2023) refuerza esta idea, diciendo que “ser parte de una comunidad saludable puede ayudarnos a sentirnos conectados y conectadas con los demás, así como a sentir que somos parte de algo más grande”, algo especialmente importante para reducir el estrés y el aislamiento y sentir que tenemos el apoyo de alguien. Para sentir que no somos nosotros y nosotras contra el mundo.

Esto no es nada nuevo. De hecho, las primeras comunidades servían, simplemente, para sobrevivir. Porque afrontar el peligro de vivir en esa época por tu cuenta, en la mayoría de los casos, implicaba morir. Por eso las personas se juntaban en lo que ahora llamamos tribus, gente que se juntaba para cubrir las necesidades básicas para sobrevivir: comida, refugio y seguridad. Y aunque la principal razón de juntarse fuese poder vivir un día más, el sentimiento de pertenencia y arraigo también se estaba gestando en esas primeras comunidades con los rituales, la música o las ceremonias fúnebres, entre otras cosas.

Después, con la formación de aldeas, pueblos y ciudades, las comunidades no solo existían para sobrevivir: tenían un propósito social. El estatus, la clase, la ocupación y la religión se volvieron señas de identidad de las personas, compartiendo experiencias y ayudándose entre ellas (en algunos casos, más que en otros). Y aquí tenemos el ejemplo perfecto: y es que, en Bizkaia, la comunidad de agrícolas o baserritarras fue clave, no solo para la supervivencia sino también para la tradición y el arraigo que tenemos hoy en día hacia nuestras tierras.

Desde entonces, las comunidades han ido transformándose junto a los años y las nuevas necesidades de la humanidad. Aun así, el último gran salto, el que tuvo el mayor impacto, fue la llegada de Internet. Y es que, las comunidades que, hasta entonces, se sostenían mayoritariamente por la ubicación, se hicieron internacionales de un día para otro. El poder conocer, intercambiar gustos, aficiones y conversaciones con gente de otras culturas, otros idiomas y otras partes del mundo, hizo que las comunidades se globalizasen más que nunca.

Aunque las comunidades hayan evolucionado hacia algo más grande y mucho más abstracto (ya comprobaréis en el siguiente artículo cuántos tipos de comunidades hay), la necesidad de supervivencia es lo que sigue atándonos a estos grupos de gente que necesitamos para estar bien con nosotros y nosotras mismas. Para seguir sobreviviendo.

GEURE-GEURE KOMUNITATEA

La comunidad es especialmente importante cuando hablamos de cambiar el mundo. Una sola persona no tiene la capacidad de hacer eso. Varias personas unidas, con diferentes áreas de expertise y diferentes experiencias vitales, sin embargo, tienen la capacidad de cambiarlo todo (unas pocas ganas también hay que poner).

Porque igual que nos necesitamos para sobrevivir, nos necesitamos para crear e innovar. Y de ahí salen la comunidad científica y la comunidad tecnológica. Estas grandes comunidades divididas en comunidades más pequeñas y específicas no solo trabajan juntas para conseguir mejores resultados, sino que también se nutren y se alimentan de las conclusiones de otras personas para rematar las suyas, creando, de esta manera, una cadena de conocimiento único que ayuda tanto dentro como fuera de su comunidad.

ADENTRÉMONOS EN LA MAGIA

Como ya habréis deducido después de leer estas palabras, en nuestra edición número 14 de BizkaiaTech Magazine nos centraremos en la comunidad. Específicamente en varias formas de comunidad, todas ellas relacionadas con la comunidad científica y tecnológica que tanto ayuda en el desarrollo de nuestro territorio y en la vida de tantísimas personas.

Primero, hablaremos de los diferentes tipos de comunidad para dar un poco de contexto a todo el contenido que vendrá a continuación. Y ya nos metemos de lleno.

Exploraremos la lucha del colectivo LGBTIQ+ en la ciencia y la tecnología y su sentimiento de arraigo en la misma comunidad, con todo lo que eso ha conllevado a lo largo de la historia.

También nos adentraremos en proyectos importantísimos y punteros que parten de la premisa de la colaboración y tienen de objetivo ser mejores juntos, como son BIQAIN y GAIA.

Como la tradición, el euskera, la agricultura y nuestra identidad también son un pilar fundamental en nuestra comunidad, hablaremos de proyectos como Zientzia Kaiera, Garile y Kantari App, que nos contarán, desde su punto de vista, la importancia de preservar, recuperar, cantar y hablar de nuestros temas para nuestro propio público.

También contaremos con proyectos que hacen que el día a día sea más fácil para diferentes comunidades. Primero hablaremos de Amabilidad Digital, un programa de la Diputación Foral De Bizkaia que promueve la desaparición de la brecha digital para aquellas personas que puedan tener más dificultad a la hora de adaptarse, y después iremos con NaviLens, un proyecto que ayuda a las personas con discapacidad a orientarse en las ciudades y en el transporte público. También volveremos hablar de GovTech4All, que vuelve con todo para ofrecer a la ciudadanía europea su propia soberanía tecnológica.

Para terminar, y como este es un número dedicado a la comunidad, hablaremos de nuestra propia comunidad, Komunitatea, aquella que, con su bolígrafo o tablet, nos ha ayudado a llegar a donde estamos ahora mismo. Veréis que sorpresas tan chulas se esconden detrás de las siguientes páginas.

Como podéis comprobar, la comunidad emana magia. Emana familia, amistad, cooperación; en resumen: emana amor. En las siguientes páginas desenmascaremos, de alguna manera, esta magia. Y esta es tu invitación formal para adentrarte en ella.

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