Déjate guiar por los colores

#Pure tech

02.02.2026 Tiempo de lectura: 8 minutos

Equipo editorial BizkaiaTech

Ilustración: Malen Pazos

Quizás no te hayas fijado en los cuadraditos de colores vibrantes que invaden nuestras calles, museos, estaciones de autobuses y trenes. O Quizás sí. Hablamos de esos cartelitos de color negro, azul, rosa y amarillo que parece un código QR (Quick Response, en inglés) como los de las cartas de los restaurantes, pero mucho más vistosos. Quizás, si no te has fijado en ellos es porque no has tenido la necesidad de hacerlo. Pero, aunque tú no te hayas fijado, hay mucha gente que hace uso de ellas a diario.

Esos códigos de colores se llaman NaviLens, unos códigos digitales inteligentes que tienen como objetivo hacer que los espacios sean más accesibles para empoderar a las personas con discapacidad visual (y otro tipo de discapacidades). Para el equipo que está detrás de los códigos, “la tecnología tiene que servir para incluir y no para excluir”. Y es, por tanto, el ejemplo perfecto de cómo ayudar a una comunidad entera haciendo un buen uso de la tecnología.

UN PERRO GUIA AL QUE NO HAY QUE ALIMENTAR

NaviLens es una aplicación móvil que te permite escanear los códigos digitales colocados en las calles para que la gente con discapacidad visual pueda percibir el espacio sin necesidad de verlo. Y puede que digas, ¿pero por qué no utilizan los códigos QR normales? Pues, porque estos códigos tan llamativos no están ahí solo por ser chulísimos, también tienen su porqué.

Primero de todo, su tecnología permite escanearlos desde lejos (12-15 metros) sin tener que acercarte a ellos. Además, puedes rastrearlos sin tener que enfocarlos bien y mientras vas andando o moviéndote, algo indispensable para las personas con discapacidad visual. A diferencia de los QR normales, donde tienes que tienes que enfocar la imagen durante un rato hasta que pueda llevarte a la página que quieres, NaviLens lee el código casi al instante. Como nos comentan: “La idea era que la cámara del móvil actuase a modo de ojo y el código a modo de señalética”. Por último, pero no por ello menos importante, la aplicación tiene la capacidad de detectar varios códigos simultáneamente, presentándoselas a la persona usuaria de manera ordenada y cómoda.

Y, ¿de qué manera ayudan esos códigos a la persona usuaria? Imagínatelo: estás en la estación de Metro Bilbao de San Mames, pero no alcanzas a ver la información en la pantalla, no sabes a qué anden tienes que ir y no encuentras el ascensor. Solo necesitarás sacar la aplicación, menearla, y la aplicación te explicará la información que necesitas a través del altavoz.

Hay dos aplicaciones disponibles, totalmente gratis, para IOS y Android. La primera se llama NaviLens (tal cual) y es para personas con discapacidad visual o ceguera total. La segunda, sin embargo, llamada NaviLens GO, está dirigida a personas con baja visión u otras discapacidades, y muestra la información de manera visual, muy simplificada y en varios formatos (audioguía, easyreading, lengua de signos, símbolos sencillos etc.). Con más de 100.000 descargas y una nota media de más de 4.5/5 en las plataformas de compra de apps, las personas usuarias valoran generalmente muy bien el funcionamiento de la aplicación, haciendo hincapié en lo importantes que son estas herramientas para el empoderamiento de las personas con diferentes discapacidades.

Además, para NaviLens es súper importante el feedback que les llega de las personas usuarias. Esto no es un trabajo unilateral, de ninguna manera. Así nos lo cuentan: “Creemos que es fundamental contar con la ayuda y el feedback de las personas usuarias y de todas las instituciones que conocen las necesidades y las problemáticas actuales de las personas con discapacidad. Desde el principio nuestra obsesión ha sido que la tecnología fuese realmente útil para los usuarios y para ello nos hemos apoyado a la hora de desarrollar NaviLens tanto en personas con discapacidad visual como en las asociaciones que canalizan las necesidades de dichas personas. Contamos con varios canales a través de los cuales recibimos sugerencias de mejora y feedback de las distintas aplicaciones. A través de nuestro correo electrónico nos llegan cada día mensajes de apoyo o sugiriendo posibles mejoras. Hacemos sesiones y talleres con usuarios y asociaciones donde les ayudamos a conocer NaviLens y cómo se usa y a su vez tomamos nota del feedback recibido. También hacemos pruebas con personas usuarias en algunas de las implantaciones para poder evaluar in situ la utilidad de la tecnología y sus posibles mejoras. A través de las apps también se puede enviar el feedback. Anotamos cualquier mínima incidencia que nos reportan los usuarios para corregir y establecer procesos de mejora continua. Sabemos que una de las razones del éxito de NaviLens es que está pensada por y para la persona usuaria”.

CÓMO METER INFORMACIÓN EN CUADRITOS DE COLORES

Pero ¿cómo funciona esta tecnología? ¿Cómo es posible meter información en una imagen tan especial como esta?

Hablemos primero de los códigos escaneables en general. Y es que los códigos QR son una nueva versión de los códigos de barra de toda la vida, aquellos que, generalmente, identifican unos productos concretos para que los cajeros automáticos puedan identificar qué es lo que se está vendiendo. En los códigos de barra, la información se concentra en las barras y en los espacios, cada elemento (de varios anchos) representando pequeñas cadenas de caracteres binarios. De ese modo, cada código es único y fácilmente identificable. Además, en este caso, la información se almacena y lee horizontalmente, de izquierda a derecha.

Sin embargo, en los códigos QR la cosa cambia. Y es que, aunque también almacenen información utilizando el código binario, lo hacen de otra manera completamente diferente: cada cuadradito (o, a veces, punto) representa un bit. Los diferentes patrones hacen que puedas crear conjuntos de números, letras o ambos, pudiendo almacenar páginas web, tarjetas de contacto o hasta métodos de pago. A diferencia de los códigos de barras, estos se pueden leer tanto horizontal como verticalmente y su tamaño varía: el tamaño mínimo siendo 21x21 cuadrados y el máximo 177x177 cuadrados.

Además, te habrás dado cuenta de que los QRs tienen unos cuadrados que son más grandes en las esquinas. Eso es porque los dispositivos electrónicos necesitan escanear el código de manera correcta. Aunque tengas el código al revés, inclinado o movido, los cuadraditos de la esquina (llamados puntos de alineación y posicionamiento) indican a la cámara la manera correcta de leer el código.

Vamos con los códigos de NaviLens. Como hemos podido observar, estos códigos no tienen el mismo aspecto que los demás, y es lo que hace que sean tan accesibles. Aunque, igual que los QR, son códigos matriciales (los dos almacenan datos en una cuadrícula), NaviLens utiliza un sistema propio de codificación y detección con varios elementos diferenciadores que permiten que sea muy fácil de escanear y usar.

Primero de todo, utilizan unos colores muy contrastados entre sí, fáciles de diferenciar, ayudando a que la cámara pueda detectarlos aunque no haya mucha luz. Cada bloque es grande y regular, a diferencia de los QR, haciendo que detectarlo sea mucho más fácil, aunque esté en movimiento o se vea borroso. Antes también hemos hablado de los puntos de alineación, cosa que, a primera vista, los códigos de NaviLens no tienen. La razón por la que esto es así, es que cada código cuenta con su propia “huella” (patrones de color), haciendo que el algoritmo, solo con escanearlo, identifique dónde está el borde, cuál es su orientación y su tamaño.

En general, NaviLens utiliza un código diferente a todos los códigos que conocemos actualmente para que sea extremadamente fácil de detectar y decodificar, ayudando a crear una tecnología increíblemente interesante y aportar verdaderamente a la sociedad. Y por ello, lo de NaviLens es otro rollo.

EN METRO BILBAO, NUEVA YORK Y EN CASITA

No es casualidad que sea una de las marcas más queridas en todo el mundo. Un proyecto nacido en Murcia, ya ha viajado por todo el mundo (a 140 países, exactamente) hasta llegar a lugares emblemáticos como el metro de Nueva York, la Universidad de Dublín o los trenes de Reino Unido. Por no hablar del centro del mundo: Bilbao, obviamente. Dato curioso: El metro de Bilbao superó por primera vez los 100 millones de viajes anuales en 2024. Según el Departamento de Acción Social (2020) hay más de 66.800 personas con discapacidad en Bizkaia, lo que equivale al 5,8% de la población total. Gracias a este (y no es el único) sistema, estos lugares son mucho más accesibles no solo para ese porcentaje, sino para todo el mundo. En esos 100 millones de viajes, ¿os podéis imaginar cuántas personas sacaron su app NaviLens para escanear coloritos?

También hay marcas que han adoptado estos códigos para ponérselos a sus productos, marcas famosísimas como Pantene, Pringles, Coca-Cola, Kellogs o Nivea, entre muchos otros. De esta manera, las personas con discapacidad visual también pueden tener más información acerca del producto que van a consumir.

Oye, pero no te preocupes; no tienes por qué ser una empresa grande y conocida para hacer uso de estos códigos. Recuerda, NaviLens está aquí para ayudar. Y es que, de manera totalmente gratuita, en su web te permiten convertir cualquier código QR en un código accesible NaviLens. Por lo que nos cuentan, esto siempre ha sido parte de su plan: “Desde los inicios del proyecto tuvimos claro que, para que NaviLens pudiera expandirse y generar un impacto real, era imprescindible que las personas usuarias pudieran acceder fácilmente a la tecnología”. De esta manera, si tienes un restaurante, has diseñado un cartel informativo o quieres patrocinar tu negocio, también puedes hacerlo de manera que la gente con discapacidad visual pueda disfrutar de ello. “Con ello queremos que cualquier persona, entidad o creador de contenido pueda hacer sus QR accesibles sin barreras económicas ni técnicas”, nos comentan.

Y aunque hayan conseguido llegar a todo el mundo, su cometido no para: “Ahora lo que queremos es convertirlo en un estándar de la accesibilidad, que esté en cualquier lugar del mundo y en cualquier producto o servicio, porque solo así conseguiremos que nadie quede fuera y solo así NaviLens habrá cumplido su misión”.

Así que, si al principio del texto has admitido que nunca te habías fijado en estos códigos, seguro que ahora, cada vez que estés en una parada de autobús, visites un museo o viajes en metro, te acordarás de que detrás de una tecnología puntera e interesantísima, hay un equipo de personas que piensan en ayudar a toda una comunidad. Y en que lo hacen espectacularmente bien.

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