Más allá de darle patadas a un balón

#Pure tech

13.12.2024 Tiempo de lectura: 8 minutos

Athletic Club

Ilustración: Rayén González Dominici

A lo largo de los siglos la sociedad ha ido cambiando, modificando sus hábitos y costumbres y construyendo otras maneras de hacer las cosas. Estos cambios se han sustentado básicamente en la ciencia, una ciencia que nos ha permitido evolucionar en los diferentes campos y permitir ir ampliando los conocimientos del por qué las cosas ocurren.

UN ESFUERZO EN EQUIPO

Ha habido muchísimas personas que se han hecho preguntas diferentes a su época, preguntas que han permitido pensar de otra manera y esos nuevos planteamientos permitieron conclusiones y caminos nuevos que nos ayudaron a avanzar en comprender.

Para las personas que trabajamos desde Lezama eso es lo más importante y lo que intentamos cada día; generarnos preguntas diferentes acerca de los procesos que desarrollamos y compartir con todos los profesionales las dudas e inquietudes que nos acechan en nuestra intervención con nuestros jugadores y jugadoras. Es nuestra manera de avanzar.

Y en ese avance, la tecnología que emerge en estos últimos años en nuestra sociedad y que lo está cambiando todo, nos permite abarcar gran cantidad de información que simplemente antes ni imaginábamos que pudiéramos tener a nuestro alcance.

El desarrollo de un proceso de aprendizaje de un juego como es el fútbol nos conecta con la esencia de las personas y nos permite generar un contexto muy variado de experiencias y de desarrollo madurativo tan rico que tenemos entre manos una gran responsabilidad como Club y como personas profesionales que co-diseñamos y vivimos ese día a día.

EL BANQUILLO TECNOLÓGICO

En el Club, ya desde hace unos años, se creó un Departamento compuesto por grandes profesionales en diferentes ámbitos con el objetivo de comprender qué ocurre en alguien cuando juega y cuando se relaciona con sus iguales y oponentes, y que tuvieran su espacio para plantear preguntas y generar hipótesis acerca de diferentes situaciones que se pudieran dar e investigar sobre ello.

El Departamento de Alto Rendimiento está conformado por la conjunción de diversas áreas como son los Servicios Médicos, la Preparación Física, la Psicología, la Nutrición, la Fisiología o la Ciencia del Deporte. En todos estos ámbitos el uso de las nuevas tecnologías ha experimentado una revolución en los últimos 20 años, facilitando la recogida de datos, así como su aplicación práctica.

¿QUÉ HACE ESTE CACHARRITO?

Uno de los ejemplos más visibles es la utilización de la tecnología GPS para medir la carga externa producida por los y las futbolistas durante entrenamientos y partidos. Estos datos tienen un valor inconmensurable para entrenadores y preparadores de cara a conocer y describir los esfuerzos realizados por los y las deportistas. Para nuestros jugadores y jugadoras es algo cotidiano colocarse un dispositivo en la espalda antes de entrenar para calcular su desempeño, algo impensable hace unos años, por ello es importante educarles en cómo la tecnología les puede ayudar en su desarrollo deportivo.

Pero no es la única aplicación tecnológica que se utiliza en centros de Alto Rendimiento como Lezama; cada departamento usa estos recursos para conseguir eficacia en sus labores. Por ejemplo, disponemos de gran cantidad de herramientas de diagnóstico como las plataformas de fuerzas, los ecógrafos o sistemas de cámaras integrados, destinadas a la valoración funcional, estructural y biomecánica de futbolistas.

En el mercado se ofertan un número amplio de instrumentos cada uno con su app correspondiente, por ello, uno de los retos de las academias y clubes hoy en día es la integración del dato en plataformas que reciban información desde diferentes fuentes. En ese sentido, hoy en día en el club estamos dentro de un proceso de cambio y adaptación a una herramienta de gestión deportiva para poder acceder en 3 clics a toda la información que tenemos de jugadores y jugadoras.

INFORMACIÓN QUE SIRVA DE ALGO

Esta gran cantidad de datos provenientes de cámaras, sensores, geolocalizadores, analizadores, fotocélulas, pulsómetros… deben ser entendidos e interpretados. El fútbol es un deporte complejo, los jugadores y jugadoras van tomando decisiones en cada situación de juego para solucionar los problemas motrices y esas conductas producen los datos que luego estudiamos, no al revés. Debido a ello, uno de los retos a corto plazo se trata de la contextualización y la relación entre fuentes distintas de los aportes obtenidos de las aplicaciones informáticas.

Pero, además, la evolución tecnológica nos permite plantearnos diferentes estrategias pedagógicas y didácticas, generando un contexto que nos permita acercarnos al jugador/a y técnico/a en primera persona. Adaptándonos a las diferentes complejidades y casuísticas que nos podemos encontrar, desde este punto de partida, el departamento de metodología, de la mano con el resto de las áreas del Club, intentan generar diferentes escenarios que permitan desarrollar, conocerse y cuestionar tanto al jugador/a como al técnico/a.

A través del programa de objetivos personales que llevan a cabo todos los integrantes deportivos, podemos ejemplificar el papel que desempeña la tecnología. Mediante el uso de diferentes hardware y software, se establecen diferentes canales de información, tanto en la recogida de datos expuestos anteriormente como en el análisis, reflexión, evaluación y co-diseño de diferentes contextos de aprendizaje, ya sean dentro del terreno de juego o fuera del mismo.

Esto es posible gracias al papel que desarrolla el Departamento de Desarrollo Tecnológico, que nos permite poner en práctica diferentes ideas. Entendiendo la complejidad que tiene el desarrollo humano y nuestro propio deporte, entendemos la tecnología como una herramienta que permite desarrollar diferentes medidas, como pueden ser la atención del jugador/a y sus familias/tutores, elemento imprescindible en el desarrollo personal.

Por otro lado, el análisis de los diferentes contextos permite generar escenarios de autonomía en el chico/a que le ayuden a conocerse de manera individual y colectiva. Otra de las medidas que estamos implementando es la evaluación (desde diferentes conceptos como: la autoevaluación, heteroevaluación y coevaluación). Por ejemplo: la intervención y la comunicación que se desarrolla entre los y las jugadoras y en diferentes relaciones. También podemos entrar en las diferentes conexiones que se establecen en el juego, desde el desarrollo motor, coordinativo… ubicaciones, distancias cercanas o lejanas que se establecen y hasta las emociones que nos impulsan o dificultan nuestro desempeño individual y colectivo en el juego.

Procesos tecnológicos que entiendan el aprendizaje como la acción de actuar, conectar y desempeñar de forma práctica con el entorno del juego. Éstos nos ayudan a establecer diferentes puntos de conexión con esa práctica. Desde diferentes posibilidades, tantas como se nos puedan ocurrir y/o demandas necesiten nuestros jugadores/as y entrenadores/as. Y en ello continuamos.

Y, quizá lo más importante, sin olvidar dónde estamos y quiénes somos: el Athletic Club, con 126 años de historia y siendo un Club único en el mundo que se distingue por su manera de competir y cuya mayor virtud quizá sea la de ofrecer oportunidades reales a los jugadores y jugadoras de Lezama. Algo que, en definitiva, no sería posible sin la ayuda de la tecnología.

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