Playas vivas

Durante el invierno, la limpieza de cuatro arenales situados en Espacios Naturales Protegidos: Laida y Laga, en Urdaibai; la zona que pertenece a Muskiz de La Arena -la Ría del Barbadun está dentro de la Red Natura 2000-, y la zona de dunas de Astondo, en Gorliz, se realiza sin medios mecánicos, retirando a mano las sustancias antrópicas (plásticos, escombros, textiles...), y manteniendo la parte orgánica (ramas, algas, troncos...), con la salvedad de aquellos elementos que pudieran suponer un riesgo para la salud humana, como los animales muertos.

El objetivo de esta iniciativa es hacer estas playas más resilientes al cambio climático, ya que está comprobado que los arribazones naturales contribuyen al desarrollo de los ecosistemas de la arena, favoreciendo la biodiversidad de especies, y constituyen elementos de defensa contra la erosión provocada por el oleaje y, como consecuencia, contra el incremento del nivel del mar generado por el cambio climático.

Arribazones

¿Qué son?

Las arribazones son acúmulos de residuos y restos naturales (vegetales, madera, algas, conchas, etc.), aportados por el oleaje y las mareas a las playas.

No son basura

Una vez retirados los residuos, las arribazones tienen una importante función ecológica: Forman parte del aporte de nutrientes en el ecosistema y son fundamentales como lugar de refugio y alimento para invertebrados y aves.

Contribuyen al equilibrio sedimentario de las playas, disminuyendo la erosión marina y facilitando la permanencia de la arena, especialmente en épocas de temporales. Gracias a ello es posible la formación y conservación de las DUNAS.