Flora costera

Cambio global en ambientes costeros 2024: ZEC Ría del Barbadun 

En el contexto actual de cambio global los hábitats costeros, en especial las dunas y las marismas, se encuentran entre los más amenazados. El ascenso del nivel del mar, una mayor frecuencia de temporales y la creciente urbanización de las zonas costeras amenazan a estos hábitats dunares .y de marisma, de gran interés para la conservación de la biodiversidad, así como por la importante función que realizan de protección frente a los temporales. A pesar de su vulnerabilidad, la alta capacidad de recuperación que muestran estos hábitats costeros y la singularidad de las especies que contienen, muchas de ellas altamente especializadas, resaltan su importancia como Refugios Climáticos para la Biodiversidad.

Se ha realizado una nueva cartografía de hábitats de interés comunitario y de especies de flora amenazada en la ZEC y en las zonas adyacentes de interés que actualiza la realizada en el año 2020. En el caso de los hábitats, se ha evaluado nuevamente su estado de conservación a nivel de polígono cartográfico, para lo cual se han distinguido tres categorías: favorable, desfavorable-inadecuado y desfavorable-malo. Asimismo, se ha continuado con el estudio de la evolución temporal de los hábitats dunares y marismeños de la ZEC mediante el remuestreo de cuadrados permanentes de 10 o 100 m2 para el seguimiento de la vegetación.

Hábitats de interés comunitario

En relación con los hábitats dunares (1210, 2110, 2120 y 2130*), este grupo de hábitats ha experimentado en términos generales un incremento en la superficie cartografiada en los últimos cuatro años, así como una mejora en su estado de conservación con la excepción del hábitat de las dunas móviles con Ammophila arenaria (2120). Con respecto al hábitat 1210 (Vegetación anual sobre desechos marinos acumulados), se ha incrementado ligeramente la superficie cartografiada de este hábitat alrededor de la duna más occidental como resultado de un mayor desarrollo de este hábitat al aumentar la deposición de arribazones de marea en esta zona (fig. 1). Además, ha mejorado su estado de conservación tras la reciente aparición de una pequeña población de la especie amenazada Chamaesyce peplis. En cuanto al hábitat de las dunas embrionarias (2110), ha aumentado también la superficie cartografiada, en especial fuera de los vallados de protección de las dunas, y su estado de conservación se ha evaluado como favorable en la mayor parte de la ZEC (fig. 2). Por su parte, aunque ha aumentado ligeramente la superficie cartografiada del hábitat de las dunas móviles con Ammophila arenaria (2120), su estado de conservación no ha experimentado cambios sustanciales con respecto al año 2020, manteniéndose como desfavorable-inadecuado o desfavorable-malo a lo largo y ancho de la ZEC. Finalmente, en lo que respecta al hábitat de las dunas fijas (2130*), destaca la consolidación que ha experimentado este hábitat en la duna restaurada de Zierbena en los últimos cuatro años. Asimismo, su estado de conservación ha mejorado en parte de esta duna restaurada y en la duna más occidental de la ZEC.

fig. 1 fig. 2

En lo que respecta a los hábitats de marisma (1140, 1310, 1330 y 1420), se han detectado algunos cambios con respecto al año 2020, especialmente en la zona de marisma restaurada, con la excepción del hábitat de los llanos fango-arenosos no cubiertos permanentemente por agua marina (1140), el cual presenta una superficie similar y un estado de conservación que sigue siendo desfavorable-inadecuado dada la ausencia en este hábitat de Zostera noltii. En cuanto al hábitat de las comunidades anuales dominadas por especies del género Salicornia (1310), se ha reducido la superficie ocupada por este hábitat, especialmente en la marisma restaurada, al estar siendo sustituido por comunidades vivaces de Sarcocornia perennis en un proceso de sucesión natural (fig. 3). El estado de conservación de este hábitat 1310 se mantiene como favorable en aquellas zonas donde sigue presente. En relación con el hábitat de los pastizales salinos (1330), el principal cambio con respecto al año 2020 es el empeoramiento del estado de conservación del pastizal de Elytrigia atherica situado en el límite superior de la marisma restaurada como consecuencia de la intensa invasión de este pastizal por parte de la especie Dittrichia viscosa. Finalmente, en lo que respecta al hábitat de los matorrales salinos atlánticos (1420), destaca la mejora en el estado de conservación experimentado en los últimos años en la zona de marisma restaurada. 

Por último, el hábitat de encinar cantábrico (9340), presente en la zona de la ermita de Pobeña, muestra una superficie similar a la de la cartografía del año 2020 y un estado de conservación que sigue siendo desfavorable-malo.

Espacios adyacentes a la ZEC

En relación con los espacios adyacentes a la ZEC, los principales cambios con respecto al año 2020 se han detectado en la duna restaurada de Zierbena, donde se está produciendo una consolidación del hábitat de duna fija (2130*), con un incremento de la especie estructural Helichrysum stoechas y un incremento también destacado de dos especies amenazadas características de este hábitat e incluidas ambas en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas en la categoría de ‘vulnerables’: Koeleria albescens y Herniaria ciliolata subsp. robusta.

Flora amenazada

Se han encontrado un total de 16 especies incluidas en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas, el mismo número que en el año 2020. Con respecto al año 2020, no se ha localizado la pequeña población de Glaucium flavum, especie considerada extinta en la CAPV pero que presentaba unos pocos individuos fuera de los límites de la ZEC. Tampoco se ha localizado el ejemplar de Barlia robertiana que en los últimos años se mantenía en la duna fija. Por el contrario, en 2024 se han localizado y cartografiado ejemplares de tres especies amenazadas no detectadas en 2020: Chamaesyce peplis (En peligro de extinción), Festuca vasconcensis (En peligro de extinción) y Juncus acutus (Rara). Mención especial merece la primera de ellas, Chamaesyce peplis, ya que esta población recientemente aparecida en la ZEC Ría del Barbadun constituye en la actualidad la única población de la especie en la CAPV.

Por otra parte, destaca el incremento en la superficie ocupada por la mayoría de las especies de flora amenazada de la ZEC Ría del Barbadun en los últimos cuatro años, con la excepción de Frankenia laevis y las especies del género Salicornia. En relación con estas últimas, la reducción en el número de ejemplares de Salicornia, especialmente en la marisma restaurada, entraría dentro de la dinámica poblacional de este grupo al tratarse de especies que presentan importantes fluctuaciones a lo largo de los años. Además, en la marisma restaurada, el hábitat de las comunidades anuales dominadas por especies del género Salicornia (1310) se ha reducido al estar siendo sustituido por comunidades vivaces de Sarcocornia perennis (hábitat 1420) en un proceso de sucesión natural. Cabe destacar asimismo que se ha reconocido la presencia en la ZEC Ría del Barbadun de Salicornia europaea, especie cuya presencia en el estuario del Butrón se sugirió en años anteriores. Dado que la presencia de este taxón en la CAPV no se ha reconocido oficialmente, no está incluido en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas.