Entrevista
a Marta Dolado Galíndez, AUZOLAN.
Marta Dolado Galíndez, nacida
en Alonsotegi, ejerce sus funciones como abogada desde 1986 compatibilizándolas
con su labor al frente del equipo jurídico del módulo
psicosocial AUZOLAN de Bilbao. Especializada en Derecho penal y
de familia, esta integrante de la Comisión de Letradas del
Colegio de Abogados y Abogadas de Bizkaia —entidad en la que
participa mediante su inscripción en el turno de oficio de
violencia doméstica— representa a AUZOLAN en el Observatorio
de Violencia de Género en Bizkaia.
Retrotrayéndonos a los
inicios, ¿en qué momento eclosionan los módulos
psicosociales?
Los módulos psicosociales nacen
en los inicios de la década de los 80. AUZOLAN, en concreto,
se inaugura en 1982 como asociación privada sin ánimo
de lucro, financiada por el Gobierno Vasco, el Ayuntamiento de Bilbao
y el Departamento de Acción Social de la Diputación
Foral de Bizkaia.
Actualmente se mantiene como asociación privada sin ánimo
de lucro, habiendo suscrito convenios con Osakidetza y con el Ayuntamiento
de Bilbao, completándose su financiación con la obtención
de subvenciones del Gobierno Vasco y de la Diputación Foral
de Bizkaia.
¿A qué
demandas dan respuesta? ¿Cuál es el fin que persiguen?
¿Qué esperan de estos servicios las personas que se
dirigen a ellos?
Los módulos dan respuesta a
las demandas de mejora en los niveles de salud desde una perspectiva
bio-psico-social, entendiendo la salud física y psíquica
como el bienestar integral y la eliminación de los factores
que tienden a disminuirla. Las personas que se dirigen a nuestro
centro esperan que se atienda su problema de manera global y accesible,
de forma prioritaria y gratuita.
¿Cuáles
son las áreas de actuación abordadas por AUZOLAN?
Abordamos las vertientes de Salud
Reproductiva (ginecología y planificación familiar),
Apoyo Psicológico, Asesoría Jurídica, Salud
Mental de Personas Adultas y Alcoholismo y Toxicomanías.
Contamos para ello con un amplio equipo multiprofesional. En el
área de Salud Reproductiva y Ginecología trabajan
una ginecóloga, una médica y una ATS. El área
de Apoyo Psicológico-Programa de la Mujer es atendida por
una psicóloga y va dirigida a la orientación de terapia
sexual, trastornos de ansiedad, depresiones, problemas de malos
tratos, etc. En el área de Asesoría Jurídica
trabajan dos abogadas. En Salud Mental de personas adultas, Alcoholismo
y Toxicomanías el equipo está compuesto por una médica,
una psicóloga y un psicólogo y dos técnicas
sanitarias. Y en Salud Mental infantil y juvenil el equipo se compone
de dos psicólogas. A lo que hemos de añadir el personal
administrativo.
| “AUZOLAN aborda las vertientes Salud
Reproductiva (ginecología y planificación familiar),
Apoyo Psicológico, Asesoría Jurídica, Salud
Mental de Personas Adultas, Alcoholismo y Toxicomanías” |
¿A qué
zonas da cobertura AUZOLAN?
Nuestra área de cobertura comprende
los barrios de San Adrián, Irala-Torre Urizar, Zabala, San
Francisco, Las Cortes, Bilbao la Vieja y La Peña.
Siempre hemos considerado objeto de nuestra atención preferente
estos cuatro últimos barrios, en razón de su carácter
social y urbanísticamente deprimido y de los múltiples
factores de riesgo para la salud que en ellos confluyen.
Además de las mencionadas zonas, con la expansión
urbanística de Bilbao y la construcción de nuevos
barrios, pasan a ser zona de cobertura de AUZOLAN los barrios de
Miribilla y la Mina de Morro, y esta reciente incorporación
hace difícil calibrar cuál va a ser su efecto en la
gestión del Módulo, dado el incremento de población
a la que el equipo profesional deberá atender.
| “Las emigrantes constituyen
un grupo muy numerosos de denunciantes que, al llegar aquí,
se dan cuenta de la situación en la que viven, de los
falsos roles que han aprendido y de la existencia de derechos” |
¿Cómo
hace frente AUZOLAN a la problemática de violencia de género?
En el servicio de Apoyo Psicológico
nos proponemos tres metas básicas:
a) mejorar la seguridad de las mujeres, su autoestima y su capacidad
de afrontar los problemas y la toma de decisiones;
b) ayudarlas a recuperar el control de sus vidas y a modificar las
creencias tradicionales sobre los roles de género;
c) intervenir y cuidar de sus sintomatologías.
La intervención puede ser individual o en pareja. En este
segundo caso, evidentemente no se puede intervenir sobre el agresor,
pero se trata de proporcionar recursos a la víctima para
que sea consciente del problema y tome las decisiones oportunas
tratando de que el agresor asuma su responsabilidad.
A su vez, en el servicio de Asesoría Jurídica se presta
atención a esta problemática desde que las mujeres
deciden denunciar hasta que acaba el procedimiento judicial, además
del divorcio, separación o toma de medidas con descendientes
menores. Por ello, las mujeres no van a tener que acudir a varios
equipos profesionales para la resolución integral de su caso.
Ante esta circunstancia, AUZOLAN cuenta con dos abogadas a tiempo
completo.
Han transcurrido
dos años desde la aprobación de la Ley vasca de igualdad,
¿aprecia en las usuarias que acuden al recurso una mayor
información acerca de sus propios derechos?
En efecto, se nota que las usuarias
conocen mejor sus derechos, pero no sólo por esta ley, sino
por toda la batería legal e informativa que se ha activado
en la materia.
| “Las mujeres que acuden a nuestro
servicio echan en falta que en las unidades de atención,
sobre todo tras la interposición de la denuncia, no se
les proporcione una escucha activa ni un trato individualizado” |
Desde la puesta
en marcha en el módulo del Programa de la Mujer por parte
del centro hasta el momento actual, ¿se ha observado un aumento
tanto cuantitativo como cualitativo en el número de las demandantes
de atención por motivo de violencia infligida por sus parejas?
Desde los inicios del centro, la demanda
por motivos de violencia de género ha sido numerosa, de ahí
la decisión de planificar y ofrecer un programa específico.
Sin embargo, es cierto que esta demanda ha aumentado de forma cuantitativa,
no así cualitativa puesto que la violencia sobre las mujeres
sigue siendo tanto física como psíquica. Ello responde
a una mayor información entre las mujeres y a una menor tolerancia
social con el fenómeno.
¿Se ha desmontado
el mito de que la exclusión social incide con especial virulencia
en la comisión del delito de maltrato?
A pesar de que la exclusión
social no supone un factor de riesgo en la problemática del
maltrato, los casos que salen a la luz y el inconsciente colectivo
abonan esta teoría. Las emigrantes constituyen un grupo muy
numeroso de denunciantes que, al llegar aquí, se dan cuenta
de la situación en la que viven, de los falsos roles que
han aprendido y de la existencia de derechos. Por otro lado, se
constata un total desconocimiento social sobre la violencia de género
en otros grupos sociales como los colectivos gitano, musulmán...,
a los que —hasta el momento— no llegan ni la información
ni la ayuda, debido probablemente a las propias características
y valores de estos grupos.
Se cuenta con estructuras
habilitadas por los servicios sociales: atención psicológica,
asesoramiento jurídico, asistencia sanitaria, recursos de
acogida, Juzgados de Violencia, programas de intervención
familiares... Aun así ¿qué echan en falta las
mujeres que sufren maltrato?
Las mujeres que acuden a nuestro servicio
echan en falta que en las unidades de atención, sobre todo
tras la interposición de la denuncia, no se les proporcione
una escucha activa ni un trato individualizado. A pesar de que pueda
parecer una perogrullada, nada más lejos. Tanto por la excesiva
carga de trabajo como por la angustia que crea el problema, se tiende
a estandarizar el trato que se da a las víctimas, quienes
también se quejan de que se tiene de ellas un perfil preestablecido;
necesitan demostrar que son gente activa y con capacidad de superación
al tiempo que exigen un cambio en las estrategias de protección
actuales puesto que se han demostrado bastante ineficaces, según
la propia opinión de las víctimas.
Al margen de las
estadísticas, ¿qué otros datos de interés
deberían ser dados a conocer a la ciudadanía a fin
de lograr su plena sensibilización ante la violencia de género?
La ciudadanía debe saber de
la existencia de infinidad de mitos que encubren la amplitud del
fenómeno, la tolerancia social y, en definitiva, benefician
a los varones.
Recordemos algunos:
- Las víctimas pertenecen a estratos inferiores.
Realidad: el 40% de las víctimas se sitúa
en un nivel económico medio-alto.
- Las víctimas provocan el maltrato.
Realidad: cualquier mujer puede sufrir malos tratos.
- Las agresiones son hechos aislados.
Realidad: la agresiones acostumbran a continuarse
en el tiempo.
- Las víctimas son masoquistas.
Realidad: las víctimas tienen múltiples
motivos de aguante (amenazas, dependencia económica...)
- Los agresores consumen alcohol, han sufrido violencia en su infancia,
son celosos o están enfermos.
Realidad: menos del 50% de los maltratadores padecen
alcoholismo, menos del 25 % presentan las restantes patologías.
- Los agresores ejercen violencia porque no pueden controlarse.
Realidad: los agresores eligen el lugar y el momento
para ejercer violencia.
Una última
cuestión: ¿qué opinión le merece el
desarrollo de la actividad del Observatorio de Violencia de Género
en Bizkaia, organismo en el que usted participa desde su creación
en representación de AUZOLAN?
Las personas integrantes del Observatorio
tenemos buena voluntad y estamos plenamente involucradas en la erradicación
de la violencia contra las mujeres, aportamos nuestro esfuerzo y
nuestro trabajo en el desarrollo de las funciones del Observatorio
y miramos con optimismo de cara al futuro, valorando positivamente
los logros hasta ahora obtenidos y los proyectos que actualmente
constituyen nuestro trabajo.

|