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Gure Gida

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Instrucción de la Dirección Nº Identificación: 900005913

Deducción por arrendamiento de vivienda habitual


  

Para poder aplicar la deducción, se requiere que el o la contribuyente satisfaga cantidades en concepto de alquiler de su vivienda habitual, durante el período impositivo. En consecuencia, es necesario que exista un contrato de arrendamiento, o alquiler, y que el mismo tenga por objeto la vivienda del o de la contribuyente. Estos requisitos no se dan en los casos en los que el o la contribuyente, en lugar de un contrato de arrendamiento, tenga una relación contractual con la residencia en la que habita, toda vez que la relación contractual que se establece con las residencias difiere de la propia de los arrendamientos de vivienda. Concretamente, el objeto de los contratos con las residencias incluye prestaciones como manutención, estancia, limpieza, o cuidados, entre otras, que los contratos de arrendamiento no contemplan.

La cuota del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados que debe abonar la parte arrendataria forma parte de la base de la deducción.

La base de la deducción debe minorarse en el importe de las subvenciones recibidas por el o la contribuyente para el alquiler de vivienda que se encuentren exentas del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

En el caso de que estas subvenciones sean percibidas en un ejercicio posterior se debe incluir la cantidad correspondiente a la deducción por arrendamiento de vivienda habitual que deviene indebida como consecuencia de la posterior percepción de la subvención, junto con sus intereses de demora, en el ejercicio en el que reciba dicha subvención.

De otra parte, el arrendatario o arrendataria de una habitación podrá aplicar la deducción por alquiler de vivienda habitual establecida en el artículo 86 Norma Foral 13/2013, de 5 de diciembre, siempre que cumpla los requisitos establecidos con carácter general en el citado artículo.

En los supuestos en los que, por decisión judicial, se haya establecido la obligación de pagar el alquiler de la vivienda familiar por parte del o de la contribuyente, el tipo y el límite de la deducción serán los que procedan de acuerdo con los criterios generales (es decir, atendiendo a si la persona contribuyente tiene menos de 30 años, y a si es titular de familia numerosa, o no).

En tributación conjunta, si existen varias personas con derecho a aplicar la deducción, unas de menos de 30 años y otras mayores de esa edad, se aplica el porcentaje de deducción del 30 por 100 y el límite de 2.400 euros.

En la medida en que la base de la deducción viene conformada por las cantidades satisfechas en el período impositivo, las rentas abonadas en un ejercicio posterior al de su exigibilidad (por ejemplo, como consecuencia de un proceso judicial derivado del previo impago de las citadas cantidades), podrán ser deducidas en ese ejercicio posterior, incluso aun cuando en él ya no se resida en la vivienda en cuestión (siempre y cuando, eso sí, se trate de importes correspondientes a ejercicios en los que la persona contribuyente sí residía en dicha vivienda).

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