Mediante la modalidad directa normal, el rendimiento neto de las actividades se calcula por la diferencia entre los ingresos obtenidos durante el año (en ningún caso son ingresos de la actividad los intereses de cuentas corrientes, imposiciones a plazo, dividendos, acciones, fondos de inversión…) y los gastos realizados para su obtención, de acuerdo con las normas establecidas en el Impuesto sobre Sociedades.
Rendimiento Neto = Ingresos – Gastos ± Variaciones Patrimoniales
Para su cálculo se parte de la propia declaración de ingresos y gastos apoyada en los libros y documentos contables y registrales obligatorios. Además, deben tenerse en cuenta una serie de reglas especiales establecidas en la normativa vigente.
Para la determinación del rendimiento neto mediante la modalidad simplificada del método de estimación directa, se operará de la siguiente forma:
Al resultado se le suman las ganancias o se le restan las pérdidas de elementos patrimoniales afectos a la actividad de conformidad con lo dispuesto en la Norma Foral de IRPF.