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Instrucción de la Dirección Nº Identificación: 900010071

Exención parcial y gastos deducibles en la relación laboral o actividad económica definida.



De acuerdo con el apartado a) y b) del artículo 56.bis.2. de la Norma Foral:

a) Estarán exentos el 30 por 100 de los rendimientos íntegros derivados de la relación laboral definida en el apartado 1 anterior. b) Una vez aplicada la exención a que se refiere la letra anterior, para la determinación del rendimiento neto de trabajo personal tendrán la consideración de gastos deducibles además de los previstos en el artículo 22 de esta Norma Foral aquellos otros que se originen como consecuencia del desplazamiento con el límite del 20 por ciento de los rendimientos íntegros obtenidos en el desempeño del citado puesto de trabajo. La aplicación de estos gastos, que se determinarán reglamentariamente, estará condicionada, en todo caso, a la justificación documental de los mismos.

Rendimientos íntegros derivados de la relación laboral definida.

La relación laboral definida es la regulada en el apartado 1 del artículo 56.bis de la Norma Foral del Impuesto (sin perjuicio de lo dispuesto en los apartados 3 y 4 del mismo artículo).

Además, se entiende que incluye las eventuales indemnizaciones por despido, cese y similares (en su caso tras la aplicación de la exención con límites que se regula para las indemnizaciones por despido en el artículo 9, apartado 5, de la Norma Foral del Impuesto) y otras rentas asociadas a la terminación de la relación, como cláusulas de no competencia pueden derivar de la relación laboral definida.

Cabe señalar que obtener rendimientos exentos no impide aplicar el régimen especial, aunque puede influir en el cálculo de sus incentivos. En concreto, porque los rendimientos exentos no generarán derecho a exención parcial adicional del 30 por 100 o posibilidad de disminuir los rendimientos por causa de los gastos que se originen como consecuencia del desplazamiento con el límite del 20 por 100 de los rendimientos íntegros obtenidos en el desempeño del citado puesto de trabajo. Y en resumen no cabe que de este modo se integren en base imponible rendimientos negativos.

Concretamente, no hay imposibilidad de aplicar el artículo 9.17 de la Norma Foral del Impuesto, si bien ello no dará lugar a duplicar incentivos dado el cálculo señalado. La parte exenta por aplicación del artículo 9.17 de la Norma Foral no aplicará la exención parcial del 30 por 100 y no se considerará para el cálculo de los gastos hasta el 20 por 100.

Asimismo, se consideran incluidas dentro de los rendimientos derivados de la relación laboral definida los ingresos que provienen de expedientes de regulación temporal de empleo, por no existir extinción del contrato de trabajo.

El porcentaje de exención del 30 por 100 se aplica sobre los rendimientos íntegros derivados de la relación laboral definida. Del mismo modo, el límite del 20 por 100 para los gastos deducibles se calcula respecto del mismo rendimiento íntegro derivado de la relación laboral definida.

Aunque debe existir una relación de causalidad entre el desplazamiento y la relación laboral definida, o en su caso los rendimientos a que se refiere apartados 3 y 4 del artículo 56.bis, ello no impide cambios de empleo o actividad siempre y cuando exista continuidad y las interrupciones sean breves periodos de tiempo. No se daría esa continuidad, por ejemplo, en los casos en los que la persona se tome un periodo de tiempo "sabático".

Cuando se obtengan rendimientos sobre actividades económicas a los que proceda aplicar el artículo 56.bis de la Norma Foral la exención parcial del 30 por 100 y el cómputo de los gastos deducibles (hasta el 20 por 100 de los rendimientos) se calculará sobre el rendimiento neto, con aplicación de los artículos 25 y 27 de la repetida Norma Foral del Impuesto. Por ello, antes de aplicar los incentivos del régimen especial de personas trabajadoras desplazadas procede el computo de las ganancias y pérdidas patrimoniales y de la reducción por inicio de actividad (ambas, cuestiones reguladas en el artículo 25 de la Norma Foral).

Porcentajes inferiores al 100 por 100: Rendimientos irregulares.

Los rendimientos íntegros se calculan por aplicación del artículo 19 de la Norma Foral del Impuesto. Por ello, el rendimiento íntegro del trabajo está constituido, con carácter general, por la totalidad de los rendimientos, conforme regula el propio artículo 19 de la Norma Foral.

Se incluyen en el rendimiento íntegro las aportaciones empresariales a los distintos sistemas de previsión social voluntarias, incluso aun cuando fueran objeto de reducción en base imponible conforme a los artículos 70 a 72 de la Norma Foral del Impuesto.

Si bien, por un lado, no forman parte del incentivo del régimen los rendimientos exentos, pues quedan al margen de la base de cálculo de la exención parcial del 30 por 100 y de los gastos deducibles, como previamente se ha indicado.

Por otro lado, si resultan de aplicación los porcentajes de integración inferiores al 100 por 100 que se regulan en el artículo 19.2 de la Norma Foral, en primer lugar, procede aplicar el artículo 19, y los correspondientes porcentajes de integración inferiores al 100 por 100, y tras realizar dicha operación (sobre el importe resultante, por tanto) procede disminuir el 30 por 100 como exento en aplicación de la letra a) del artículo 56.bis 2.

Con lo que cabe señalar que si bien los artículos 19.2 y 56.bis de la Norma Foral son compatibles, la compatibilidad no se refiere a las mismas cantidades, ya que antes de aplicar el artículo 56.bis resulta aplicable el 19.2 que ya excluirá las reducciones derivadas de los porcentajes de integración inferiores al 100 por 100.

Los rendimientos íntegros incluyen los rendimientos dinerarios y los satisfechas en especie, incluso aun cuando sobre ellos proceda aplicar la letra b) del apartado 2 del artículo 56.bis de la Norma Foral.

El rendimiento integro incluye el ingreso a cuenta no repercutido a la persona contribuyente.

Gastos deducibles.

Una vez aplicada la exención del 30 por 100 de los rendimientos íntegros obtenidos en la relación laboral definida, para la determinación del rendimiento neto de trabajo personal tendrán la consideración de gastos deducibles además de los previstos en el artículo 22 de la Norma Foral aquellos otros que se originen como consecuencia del desplazamiento con el límite del 20 por 100 de los rendimientos íntegros obtenidos en el desempeño del citado puesto de trabajo (es decir, este límite se calcula sobre el mismo importe sobre el que se aplica la exención del 30 por 100, y no sobre el importe resultante tras su aplicación).

Tendrán la consideración de gastos deducibles originados como consecuencia del desplazamiento los que se detallan a continuación y que se encuentran previstos en el artículo 1.4 del Reglamento del Impuesto:

  1. "Gastos de viaje y mudanza necesarios para el establecimiento en Bizkaia del o de la contribuyente, así como de los miembros de su unidad familiar. Se entenderán incluidos en este apartado los gastos correspondientes a viajes realizados a su país de origen, con el límite de dos al año. A este respecto, el importe deducible será el que se corresponda con el precio del transporte utilizado para desplazarse desde Bizkaia hasta el citado país de origen.
  2. Gastos derivados de la escolarización en Bizkaia de las y los descendientes del o de la contribuyente que le generen el derecho a aplicar la deducción establecida en el artículo 79 de la Norma Foral del Impuesto.
  3. Gastos por cursos de euskera y/o castellano seguidos por el o la contribuyente u otro miembro de su unidad familiar.
  4. Gastos por el arrendamiento de la que constituya la vivienda habitual del o de la contribuyente en Bizkaia, así como los gastos originados por la contratación de servicios o suministros vinculados a la misma".

En el supuesto de que la parte empleadora satisfaga cantidades para hacer frente a estos gastos adicionales estos importes no tendrán la consideración de retribución en especie, con el límite del 20 por 100 de los rendimientos íntegros obtenidos en el desempeño del citado puesto de trabajo.

Para efectuar este cálculo del límite del 20 por 100 dentro de los rendimientos íntegros han de computarse también los rendimientos en especie aun cuando formen parte del 30 por 100 que resultará exento por aplicación del régimen especial (letra a) del artículo 56.bis.2 de la Norma Foral.

Dicho de otro modo, si se satisfacen retribuciones en especie por los conceptos que se regulan como gastos deducibles reglamentariamente, el régimen para las retribuciones en especie resulta equivalente a cuando se computan como gastos deducibles. Y en ambos casos el máximo del incentivo, en cuanto a los rendimientos derivados de la propia relación laboral definida, es del 50 por 100 de los rendimientos.

El cómputo de estos gastos deducibles es compatible con otras deducciones, como pueden ser las personales, como la prevista en el artículo 79 de la Norma Foral del Impuesto, por descendientes, y la prevista en el artículo 80 de la misma Norma Foral, por abono de anualidades por alimentos a los hijos, y otras como la regulada en el artículo 86 por alquiler de vivienda habitual.

Entre los gastos de escolarización se incluyen los que se satisfacen a los colegios y escuelas o incluso asociaciones de padres y madres para los desplazamientos en transporte colectivo y comedor en el centro educativo.

Los gastos originados por la contratación de servicios o suministros vinculados a la vivienda son deducibles aun cuando la vivienda no se encuentre alquilada, sino que se disponga de la misma por otro título, por ejemplo, la plena propiedad. Cabe que los contratos sean de la propia persona contribuyente o de la comunidad de propietarios, sin perjuicio de la necesidad de acreditar e individualizar el gasto.

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Nota

Esta Pregunta-Respuesta carece de efectos vinculantes para la Hacienda Foral de Bizkaia, teniendo el carácter de mera información.

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