23 DE febrero DE 2022 11:00

La exposición sobre el Centenario del Colegio Jesuitak en Sala Ondare hasta el 9 de julio

Departamento de Euskera, Cultura y Deporte

La muestra reúne un singular repertorio de elementos que pretenden reflejar la vida centenaria y actual del colegio, con buena parte del patrimonio material e inmaterial atesorado a lo largo del tiempo y en gran medida inédito.

Exposición sobre el Centenario del Colegio Jesuitak en Sala Ondare

La Sala Ondare de la Diputación Foral de Bizkaia acoge la muestra sobre el Centenario del Colegio Jesuitak hasta el 9 de julio. La Directora General de Cultura de la Diputación Foral de Bizkaia Begoña de Ibarra Zuazo ha presentado esta mañana la nueva exposición temporal de la sala foral junto al director del colegio, Jorge Urrutia Barañano; Jose Ramón Urizar, presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio Jesuitak Indautxu y el comisario de la muestra Miguel Martín.

La sala de exposiciones foral se une de este modo a los actos conmemorativos que durante este curso se están realizando para celebrar el centenario del Colegio Nuestra Señora de Begoña, conocido popularmente como "Jesuitak Indautxu". Esta exposición conmemorativa ha sido posible gracias a la iniciativa de la Asociación de Antiguos Alumnos y Alumnas y está comisariada por Miguel Martín.

La muestra reúne un singular repertorio de elementos que pretenden reflejar la vida centenaria y actual del colegio, con buena parte del patrimonio material e inmaterial atesorado a lo largo del tiempo y en gran medida inédito.

El centro fue creado en 1921 por el industrial Román de Moronati y el apostolado de la Compañía de Jesús en Bizkaia.

Durante el periodo expositivo, hasta el 9 de julio, se organizarán actividades didácticas y de difusión de la historia del colegio; entre otros, los "Encuentros con …" el comisario Miguel Martín y con Imanol San José que se celebrarán en Sala Ondare los primeros martes de cada mes, a las 19.00 horas. Además, se organizarán diferentes visitas y talleres para grupos concertados.

Con motivo del centenario del Colegio Jesuitak además ha editado el libro "Jesuitak Indautxu. 100 urte", escrito por Imanol San José que ha reunido los detalles de la historia del colegio desde 1921 a 2021.

Historia de Colegio Jesuitak

Desde su fundación en 1921 este patrimonio inmaterial y humano, seña de identidad del barrio de Indautxu, queda reflejado en esta exposición conmemorativa de sus 100 años de vida.

El recorrido de la muestra se abre con el origen de la presencia jesuítica en Bizkaia durante el Antiguo Régimen y con San Ignacio de Loyola que, a instancias del obispo de Calahorra, Bernal Díez de Luco, estaba dispuesto a abrir en 1556 un colegio de latinidad donando como sede la iglesia de Begoña en la colina de Artagan. Frustrado este proyecto, los colegios de San Andrés de Bilbao (1608), Orduña (1678) y Lekeitio (1759) son los eslabones de una cadena que desemboca en la  fundación en 1921 del actual colegio de Nª Sª de Begoña.

El colegio nace en el barrio de Indautxu, que era el extrarradio de un Bilbao industrial y de marcado carácter aristocrático; gracias al empeño del arquitecto Leonardo Rucabado y la promoción de la familia Allende. Además, contaron con el industrial Román de Moronati quien hizo posible el sueño ignaciano del siglo XVI: donando en vida sus bienes tras la venta de su naviera, minas de hierro y acciones como fundador de La Gaceta del Norte. Viudo y con dos hijos antiguos alumnos de Indautxu, en 1939 ingresó como Hermano coadjutor en la Compañía de Jesús.

Ni la disolución de la Compañía por parte de la II República, ni la Guerra Civil hicieron mella en la vida colegial. Tras los años de silencio en la posguerra y el empuje dinámico en los sesenta con fuertes cambios sociológicos, la era Arrupe y sus principios de fe y justicia confluyeron en las sucesivas ampliaciones colegiales.

La exposición destaca el patrimonio arquitectónico de una manzana que sintetiza el afán de la arquitectura por adaptarse y materializar el cambio de los tiempos. De un chalecito aristocrático de los años veinte, el colegio se transformará en un edificio neorrománico historicista de Jose María de Basterra dando paso en los años cuarenta a otro funcional racionalista de Ricardo Bastida. De ahí al brutalismo de Sáinz de Aguirre, monumental e interclasista y finalmente, al funcionalismo contextual de 2002 como diálogo con un Indautxu y un Bilbao actual.

Para finalizar se presenta el amplio abanico de actividades pastorales, deportivas y festivas que hacen del colegio una referencia educativa variada, coherente y moderna: la educación de hombres y mujeres arraigados en su tierra pero dispuestos al cambio, a transformar el mundo, a mejorarlo siempre desde la inclusión, la multiculturalidad y la alegría de vivir.