El santuario de los santos Antonios

 

El Santuario de los Santos Antonios

 

El Santuario de los Santos Antonios (Ampliar en una nueva ventana)

Es desconocido el momento en que se erige en este lugar la primera ermita o espacio de culto cristiano. Ermita que con el paso de los siglos y sus correspondientes reedificaciones llegaría a generar el actual Santuario de los Santos Antonios de Urkiola.En 1784 cuando se planifica el derribo de ermitas en despoblados ... por ser guaridas de ladrones, el corregidor José Colón de Larreategi pide que la de Urkiola no sea derruida e indica que "su origen puede remontarse al siglo XI ...".Pero nada sabemos de estas primeras edificaciones, la carencia de documentación de esta época hacen que la historia de Urkiola hasta el siglo XVI, excepto apuntes puntuales, sea una gran desconocida.

Perspectiva desde Toki-Alai. Crestería de Anboto (Ampliar en una nueva ventana)

Perspectiva desde Toki-Alai. Crestería de Anboto

Estos primeros documentos nos indican que además de la iglesia, Urkiola dispone de un hospital. Presumiblemente vinculado al ramal secundario del Camino de Santiago que unía la costa vasca o los caminos que transcurrían por Guipúzcoa y Bizkaia con Vitoria y el camino principal que atravesaba Araba.

Vista lateral del Santuario de los Santos Antonios junto a varios caseríos (Ampliar en una nueva ventana)

Esta vinculación con el Camino de Santiago también se deja entrever en el propio escudo de Urkiola que incluye la tau, el caldero y la concha del peregrino.

Púpito, mesa, retablo e imágenes religiosas bajo la bóveda  del santuario de los Santos Antonios (Ampliar en una nueva ventana)

En 1625 se inician las diligencias para erigir un nuevo templo en Urkiola. Antonio López de Traña es encargado en remate de ejecutar las obras. El mismo confía la carpintería al elorriano Baptista de Orbea y la cantería a Martín de Arriluceaga.

En 1646 se ejecuta el púlpito en la ferrería abadiñotarra de Lebario. Este mismo año se bendice la nueva iglesia. Aún después de bendecida continúan las obras y mejoras en el nuevo templo. En 1653 se construye un nuevo pórtico que se conocería con el nombre de claustro de peregrinos. En 1666 el coro alto. En 1670 se construye el nuevo retablo bajo el diseño de Juan de Bolialde de Gernika y Domingo de Askorbe-Beitia de Aramaiona. El retablo mostraba 14 esculturas ejecutadas por el Bilbaíno Santiago de Castaños. Con el paso de los años este altar mayor fue completado con columnas. Muchas de estas tallas y columnas se hallan hoy día en el Museo del Santuario.

Urkiola, sita a la vera de la calzada que transcurría desde Lekeitio por Durango y Vitoria a las tierras de Castilla, ha sido a lo largo de los siglos testigo mudo del paso por el mismo de millares de arrieros, caminantes, viajeros, etc.

Su situación como muralla natural entre dos espacios geográficos diferenciados la han vinculado también a la historia bélica de esta tierra, lo cual unido a huracanes, temporales y nevadas junto a las citadas guerras civiles, han hecho que la iglesia de Urkiola haya sido víctima de múltiples saqueos y desperfectos.

Entre 1813 y 1815 se efectuaron importantes reparaciones en Urkiola para paliar los destrozos sufridos por el santuario en la Guerra de la Convención.

En 1831 se celebra el VI centenario del nacimiento de San Antonio de Padua, en su recuerdo se erigen cuatro altares laterales diseñados por Manuel Fermín de Vidaurre y construidos por el otxandiotarra Vicente de Larrosa. Entre 1842 y 1845 se repara la iglesia de los desperfectos que le habían causado en el transcurso de la primera Guerra Carlista.

Detalle de la torre y el campanario del santuario de Urkiola. (Ampliar en una nueva ventana)

En 1870, en base a un proyecto del durangués José de Astarbe, el contratista Juan de Urtiaga erige el campanario del santuario, único elemento que hoy día perdura del antiguo edificio. En su parte superior ostenta cuatro esculturas que representan a los cuatro evangelistas. Dos de ellas fueron obra de Carlos Bustinza, vecino de Mañaria, y las otras dos las ejecutó Juan Bautista de Bengoechea de Abadiño.

Vista lateral del santuario con la torre al frente separada del resto del edificio. (Ampliar en una nueva ventana)

El 15 de septiembre de 1898 el Obispo de Vitoria Fernández Pireola manifiesta la idea de construir en Urkiola una basílica. Se confía al arquitecto José Mª Basterra y Madariaga la redacción del proyecto de la nueva iglesia quien la diseña en estilo neorrománico-bizantino con la ayuda del arquitecto Emiliano Amann. Dejando intacta la iglesia vieja, para no interrumpir el culto, se inician las obras con las zanjas de cimentación.

El 13 de junio de 1899, festividad de San Antonio, el Obispo de Vitoria bendice la primera piedra del nuevo santuario . En 1914 se termina el primer tramo de la iglesia. En 1915 es bendecida la parte construida por Prudencio Mello, obispo de Vitoria. En 1928 se termina el segundo tramo y se derriba la iglesia vieja. La crisis económica frena la construcción de la iglesia. En 1931 se erige el altar obra de José Mª Basterra y el 27 de agosto de 1933 el obispo Mateo Múgica consagra la nueva basílica. La guerra para definitivamente las obras de Urkiola. En 1948 el santuario es convertido en parroquia.

Vista lateral actual del santuario con nieve alrededor (Ampliar en una nueva ventana) 1970, las Misiones Diocesanas Vascas se hacen cargo del Santuario, iniciándose un nuevo renacimiento del mismo. Diferentes proyectos modifican el interior del templo transformándolo en un espacio más útil para los fieles. En 1973 en el espacio del altar se habilita el coro, instalándose el altar hacia el norte. En 1997 se dota al espacio religioso de un maravilloso mosaico y de vidrieras. Diseñados por José Mª Muñoz, han sido realizados por el misionero Pelli y sus compañeros en el taller habilitado en Urkiola. Con ello, se está dando por terminada una basílica que los avatares de nuestra historia dejaron a medio edificar, hecho éste que le concede al santuario de los Santos Antonios de Urkiola un aire intermedio entre ruina romántica e iglesia viva en constante modificación.