En caso de emergencia llama al 112

Objetivos

Las campañas de prevención dirigidas a la ciudadanía, las jornadas técnicas de divulgación y los consejos disponibles en este espacio web tienen como objetivo transmitir conocimientos tanto a la población como a las personas profesionales de atención a emergencias en las siguientes áreas:

  • Prevención de incendios y otros incidentes siempre que sea posible.
  • Pautas de actuación ante la presencia de un incendio.
  • Nuevas técnicas de intervención frente a riesgos conocidos.
  • Tipos de incidentes asociados a nuevas tecnologías.
  • Normativa relacionada con incendios y otras emergencias.
  • Otros temas de interés relacionados con la seguridad y la prevención.

Con este conocimiento compartido, buscamos que la ciudadanía de Bizkaia sea consciente de los riesgos, pueda reducir aquellos que dependen de cada persona y esté preparada para afrontarlos.

Curso educativo Be Fire Safe at School

Be Fire Safe at School es un programa educativo sobre seguridad contra incendios dirigido al alumnado de Educación Secundaria, de entre 12 y 18 años. El Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento de la Diputación Foral de Bizkaia participa como socio en este proyecto desarrollado en el marco del programa Erasmus+ de la Comisión Europea.

El curso está formado por 9 unidades didácticas sobre prevención y seguridad contra incendios, con vídeos, ejercicios, juegos y tests. Su objetivo es que el alumnado aprenda a identificar y prevenir situaciones de riesgo y a saber cómo actuar en caso de incendio.

Está pensado para trabajar en el aula, aunque también puede realizarse de forma autónoma. Incluye, además, materiales y un manual para el profesorado.

El programa está disponible gratuitamente en euskera, castellano, inglés, francés y alemán, entre otros idiomas, y puede utilizarse para trabajar valores cívicos y abordar sus contenidos de forma transversal en distintas asignaturas.

Acceder a BFireSafeSchool

Campañas

Consejos

  • Los escapes de gas son específicamente peligrosos porque pueden llegar a producir explosiones.
  • Las bombonas de butano deben almacenarse en lugares ventilados, preferiblemente al aire libre.
  • Las gomas naranjas, abrazaderas y manorreductores tienen que ser revisados con regularidad y cambiados periódicamente.
  • Las instalaciones de gas natural deben realizarse por técnicos especializados y autorizados. No tapes los orificios de ventilación.
  • Como norma general, cierra la llave de gas a las noches y cuando abandones la vivienda; y no tengas conectados aparatos de gas que no se estén utilizando.
  • Evita los descuidos, principalmente las llaves abiertas por olvido.
  • Atención, si percibes olor a gas no debe encender ningún fuego (cerilla, cigarro o similar) ni aparato eléctrico, ya que una chispa puede provocar una explosión.
  • Ventila la estancia, cierra las llaves generales y llama a la empresa suministradora.

Las instalaciones eléctricas en malas condiciones suponen también un riesgo de incendios muy frecuente. Un cortocircuito o una pequeña chispa puede hacer prender un objeto cercano, haciendo el fuego imposible de controlar.

  • Evita sobrecargar los enchufes con muchos ladrones. Los cables eléctricos están preparados para soportar una potencia determinada que, si se rebasa, se sobrecarga la línea y se crea un punto de riesgo.
  • No realices empalmes eléctricos de forma inadecuada o provisional. Utiliza preferentemente regletas en lugar de cinta aislante. En cualquier caso, no los ocultes, ya que será imposible localizar una conexión defectuosa.
  • Deja suficiente espacio de ventilación en la parte posterior de los electrodomésticos empotrados y televisores, para que se disipe el calor.
  • Evita dejar aparatos encendidos por mucho tiempo, ya que puede producirse un calentamiento.
  • En caso de necesidad de cambiar un fusible, hazlo por otro equivalente.
  • Si no tienes los suficientes conocimientos evita manipular la instalación eléctrica de tu domicilio ni los aparatos. Ponte en manos de un técnico competente.

La mayor parte de los incendios de las casas se producen en las cocinas. y casi siempre por la misma causa: una sartén se queda encima de la placa encendida, y prende; el fuego alcanza la campana extractora, que no se encuentra lo suficientemente limpia y favorece su propagación. A partir de ahí podemos imaginamos las consecuencias. Para evitar esta situación sólo hay que cumplir dos sencillas normas:

  • No dejes nada encima de la placa encendida mientras realizas otras actividades. Si llaman por teléfono u ocurre algún imprevisto, retira la sartén y apaga el fuego.
  • Ten mucho cuidado con los programadores que encienden la cocina a una hora determinada y evita que los niños manipulen los mandos.
  • Mantén siempre limpia la campana extractora, ya que la acumulación de polvo y grasa en los filtros prende con gran facilidad si llega a producirse algún pequeño fuego.
  • Los fumadores producen continuas situaciones de riesgo.
  • Ten cuidado con los cigarrillos olvidados y mal apagados.
  • Vigila a los niños, evita que manipulen hornos y cocinas o simplemente cerillas.
  • Presta especial atención a los puntos calientes de tu hogar; como estufas, braseros, chimeneas, etc., que próximos a objetos inflamables constituyen una combinación peligrosa.
  • Las cortinas, manteles, productos de limpieza prenden con extremada rapidez.
  • No utilices los radiadores como secadores de ropa.
  • Evita los descuidos, como planchas encima de la ropa, recipientes olvidados al fuego, etc.

Todas estas medidas normalmente son suficientes para evitar un incendio. Es importante tener un extintor en casa. Si en cualquier caso el incendio se produce, actúa con serenidad y de forma ordenada, y sigue las siguientes normas:

  • Corta el suministro de energía, apagando el interruptor general de la corriente eléctrica. Ante un fuego producido por gas, antes de intentar sofocarlo, se debe cerrar -si es posible- la llave de gas. Muchas veces es suficiente, ya que la falta de combustible apaga el incendio automáticamente, si todavía no ha alcanzado a otros elementos.
  • Cierra las puertas y ventanas, para que la ausencia de oxígeno ahogue el fuego, si las abres para que salga el humo sólo conseguirás avivarlo y propagarlo al resto de la vivienda.
  • Intenta sofocar el incendio con un extintor, o en su defecto con un cubo de agua. Si el fuego se produce en la cocina, cubre el recipiente incendiado con una tapa o un trapo húmedo.
  • Todas estas normas son para pequeños fuegos domésticos. Si el incendio adquiere mayores dimensiones, ponte fuera de peligro y llama urgentemente a los bomberos.
  • Solo cuando esté extinguido el fuego podrás abrir las ventanas para ventilar la estancia.
  • Pero recuerda que siempre es mejor evitar un incendio que sofocarlo.