El conjunto funerario de Argiñeta está formado por veinte sepulcros y cinco estelas construidos en la Alta Edad Media. En su origen estaban dispersos por el entorno, pero fueron reagrupados en el siglo XIX. Se trata del conjunto de sus características más importante del País Vasco, tanto por el número y calidad de sus elementos, como por la remota cronología de algunos de ellos (siglos VII-IX). Las piezas tienen dimensiones diversas y todas ellas son de piedra arenisca de las canteras del monte Oiz. Los sepulcros constan de dos partes: una caja con forma antropomorfa y una cubierta de sección triangular a modo de tejadillo. En el segundo y tercero de ellos se pueden leer inscripciones funerarias que son el testimonio escrito más antiguo de la presencia de núcleos cristianos en Bizkaia. Por su parte las estelas, cuatro discoideas y una triangular, muestran una iconografía de carácter astral.
Está localizada junto a la ermita de San Adrián; se parte de la plaza de Elorrio, dirección Mendraka.
Bº Zenita.
El lugar no se halla cerrado, por lo que es visitable a cualquier hora del día.