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Seguridad ciclista

Información

Vamos a detenernos en destacar algunas normas para hacer nuestra circulación en bicicleta más segura. Nos centraremos en esta ocasión, principalmente, en la prevención y el cuidado que hemos de mostrar cuando circulamos sobre nuestra bicicleta en carretera y/o en ciudad.

Normas y consejos destinados a quienes circulan en automóvil o en bicicleta, y que se complementan con lo expuesto en el apartado de la Normativa de esta web.

Porque se puede hacer mucho para reducir los riesgos para quienes circulan en bicicleta. Al principio el tráfico puede ser intimidante, pero si somos conscientes de los peligros y circulamos con responsabilidad, conocimiento y reconocimiento mutuo (ciclistas y automovilistas), respetándonos, conseguiremos ganar en confianza (lo que no está reñida con la precaución).

Enlaces relacionados

Consejos generales para una mejor conducción ciclista urbana

Vamos a destacar algunos de los consejos básicos que nos permitan realizar el desplazamiento en bicicleta con mayor seguridad, así como disfrutar de nuestra conducción:

Utiliza los bidegorri y/o las vías ciclistas señalizadas cuando existan
  • Circula siempre por la derecha y a velocidad moderada
    En el bidegorri, aunque no haya carriles señalizados, circularemos siempre por la derecha y a velocidad moderada (15 km/h en ciudad por ejemplo, si no existe señal en contra, permite una reacción adecuada ante imprevistos).
  • Evita cambiar de carril
    En el caso de existir carriles, evitar pasar de un carril a otro. Cuando debamos ocupar el otro carril para adelantar o salvar algún obstáculo, girar la cabeza para comprobar que el carril está libre y poder hacer dicho desplazamiento con seguridad.
  • Sé respetuoso con los peatones
    En las zonas donde transiten peatones junto al bidegorri, reduce tu velocidad y avísales de tu presencia. Respeta las preferencias de paso de los peatones y la señalización existente.
  • Acomoda tu circulación a los usos de la vía
    Cuando sea necesario utilizar algún tramo de conexión a través de otras vías donde se comparta el espacio con otros usos, habremos de adecuarnos a la circulación del resto de usos de la vía:
    1. si se comparte con el tráfico, procederemos a circular en la misma dirección que este, en fila y respetando las señales, prestando especial atención en los cruces e intersecciones; y
    2. si se comparte con quienes se desplazan a pie en tramos autorizados por la normativa municipal o general, debemos prestar especial atención a su prioridad y adecuarnos a su velocidad, guardando las distancias de seguridad para no sobresaltar su marcha, y poniendo pie a tierra cuando la intensidad de peatones no permita su discurrir tranquilo por dicho ámbito.
Pedalea con seguridad: conducción defensiva
  • Adelántate a las situaciones comprometidas, prevelas
    Habrás de ser una persona prudente y espabilada a la vez, en el marco del cumplimiento de las normas de circulación. Porque habrás de tratar de prever las posibles situaciones comprometidas antes de que estas se produzcan.
  • Hazte visible ocupando la centralidad del carril
    En este sentido, una norma básica en ciudad es la de circular por el centro de tu carril (estando obligado a usar el carril derecho si existen varios, salvo en los momentos de la maniobra para giros a la izquierda) y hacerte ver y respetar (por ello también, empieza respetando tú a los demás).
    De esta forma evitas:
    1. que te adelanten sin guardar la distancia de seguridad, pues obligas a los coches a frenar y esperar el momento oportuno para efectuar el adelantamiento (evitando quedes "emparedado" entre el tráfico y la acera o la línea de aparcamiento, estando expuesto a cualquier imprevisto). Una maniobra que podéis, llegado el momento, acordarla si existe dificultad para efectuarla en un largo tramo, pues facilitar el adelantamiento puede ser igualmente conveniente y útil para ambos.
    2. que un coche aparcado abra las puertas sin mirar. Un accidente muy frecuente y donde la responsabilidad del coche es clara si la bicicleta golpea con él (pero ello no evita el riesgo que corres), pero no así si en la maniobra por evitar el golpe te desvías hacia el tráfico y provocas un accidente con otro vehículo. Mejor evitar estos riesgos.
Adecúa tu conducción a las condiciones del entorno
  • Adecúa tu velocidad a las condiciones de la vía
    Otra norma básica consiste en circular a la velocidad adecuada, adaptándola a la calle por donde circulas y evitando colocarte en el ángulo muerto de los automóviles, lo que posibilita unas mejores condiciones defensivas ante cualquier circunstancia en la circulación. La solución está en escoger calles tranquilas y si no circular previendo, incluso, que los coches pudieran no llegarte a ver para así tomar todas las precauciones posibles y más.
  • Hazte ver, ¡manifiéstate!
    En la misma línea de "notoriedad" señalada, es muy importante (y obligatorio) que las bicicletas estén dotadas de timbre, luces (fijas o portátiles) y elementos reflectantes. Por la noche o en condiciones de mala visibilidad, enciende la luz delantera y trasera, y si lo acompañas con ropa clara y/o chalecos reflectantes aún mejor. Igualmente, los catadriópticos en pedales y ruedas te hacen mucho más visible.
Aplica los cinco sentidos y no te confíes, ¡usa la cabeza!
  • El casco como medida preventiva
    La mayoría de los accidentes graves en bicicleta producen lesiones en la cabeza. El casco, no siendo obligatorio en ciudad (salvo para las personas menores de 16 años, si bien, recuerda, es obligatorio para toda persona ciclista en carretera y vías interurbanas-), mejora la seguridad. Pero no confundas llevar el casco con ir seguro. Más vale prevenir sí, pero lo mejor es que no te atropellen.
  • Evita cualquier distracción, silba o canta
    No infrinjas las normas de circulación en cuanto a la prohibición de ir con auriculares, hablando por el móvil, etc. Además de estar expuesto a la correspondiente sanción administrativa, te resta enormemente tu capacidad de controlar el tráfico y, por tanto, la seguridad tuya y de quienes te rodean.
  • Evita las calles concurridas
    Uno de los errores más graves que la gente comete cuando empieza a montar en bici es usar las mismas calles que usaba cuando iba en coche. Están en su derecho, sí, pero siempre es mejor escoger, mientras se pueda, aquellas calles con menos coches y donde estos circulen más lento. Aprende bien tus calles para que puedas seleccionar mejor tu itinerario.
 
 

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