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BOLETÍN OVGB N.º 42, noviembre 2016
 
 
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Plan de autoprotección para mujeres que conviven con el maltratador

La elaboración de planes de autoprotección y/o huida son instrumentos útiles para proporcionar no únicamente a mujeres que han dado los primeros pasos para salir del maltrato, sino también para aquellas que acuden a cualquier servicio o recurso primario o secundario de atención, para informarse sobre algún tema y de quienes se detecta o sospecha que pueden estar viviendo violencia.   

A los servicios primarios acuden mujeres que directamente demandan atención y/o información ante la situación de maltrato que sufren en su entorno, pero también se atiende a mujeres que acuden por otros motivos (solicitud de ayudas económicas, etc.) y que en el transcurso de la intervención presentan indicios de estar o haber estado conviviendo con un maltratador. En estos casos, la profesional que la ha atendido no tiene ninguna certeza de que esta mujer que se encuentra en situación potencial de riesgo vuelva a tener contacto con ella para poder derivarles a un itinerario adecuado de atención o atenderles de la manera más extensa posible. En muchos casos esa vuelta no se produce y no hay más posibilidades de intervenir.

Todas estas mujeres regresan a la inseguridad y el riesgo cotidiano, aún más visible en el caso de estar en convivencia con sus agresores sin que desde los servicios se tenga la certeza de haber podido proporcionar instrumentos concretos y efectivos que ayuden a reducir su indefensión.

Una vía que está tomando fuerza para intentar mejorar esta indefensión, tanto en momentos de transición al inicio de la atención y de los itinerarios de salida de la violencia, como en respuesta a la solicitud de información o como posibilidad de actuar ante la sospecha de tener una usuaria puntual en riesgo, es la elaboración de un plan de autoprotección, realizado conjuntamente con la usuaria y la o el profesional del servicio o recurso que la ha atendido.

 

Una vía que está tomando fuerza para intentar mejorar esta indefensión (...) es la elaboración de un plan de autoprotección, realizado conjuntamente con la usuaria y la o el profesional del servicio o recurso al que haya acudido

En este sentido, las orientaciones y procedimientos establecidos en el marco del proyecto IMPLEMENT con el auspicio de diversos organismos de la ONU y la Comisión Europea y que ha derivado en el diseño de herramientas de procedimiento para los distintos ámbitos, se dirige a los servicios de todo tipo: Quienes proveen los servicios deben garantizar que las mujeres y las niñas reciban un plan individualizado, basado en sus fortalezas, que incluya estrategias para la gestión de riesgos.

En las orientaciones recogidas en este marco, para la provisión de servicios sociales y de salud: Psycho-social and Health care services provision, part of multi-sectoral response to GBV. Standard Operating Procedures, publicados en 2015, se incide en la necesidad de que se pregunte siempre sobre la posibilidad de estar sufriendo algún tipo de violencia, sin esperar a que sea la usuaria quien se decida a hacerlo, para poder comenzar a tomar las primeras medidas y facilitar la autoprotección.

Son actuaciones que generalmente llevan a cabo los servicios de atención secundarios, especializados en violencia de género en el inicio de sus intervenciones. La mejora sería reforzar esta actuación de una manera más definida y sistematizada y ampliarla a todos los servicios de atención primarios.

El Ministerio de Interior aprobó el pasado verano un protocolo con recomendaciones de autoprotección para las mujeres, según los niveles de riesgo valorados, que incorpora medidas para actuar también cuando se detectan indicios de que puede haber una violencia incipiente e incluye para estos casos que normalmente no derivan en denuncia, orientaciones de autoprotección y la elaboración del plan de huida.

Contenidos del plan de huida en episodios de alto riesgo

Gran parte de las medidas que incluyen los planes de autoprotección, difieren según las circunstancias de la mujer en relación a su agresor. Las recomendaciones del protocolo policial están pensadas para aquellas que se han alejado de la convivencia, por haber presentado denuncia o estar en proceso de separación. Si bien algunas de las recomendaciones son válidas en ambas circunstancias.

Sin embargo, la mayor parte de las mujeres que acuden a los recursos de atención primaria, no se encuentran en esta situación. Incluso en la atención secundaria especializada en violencia de género, muchas mujeres no han salido de su entorno violento, o en el proceso vuelven con su pareja agresora.

Para mejorar en la medida de lo posible la seguridad de mujeres y menores en estos casos tan numerosos, es necesaria la proactividad de todos los servicios, tanto en el ámbito de los servicios sociales como sanitarios, educativos, de orientación jurídica, etc, para el diseño del plan por parte de la mujer en riesgo, que incluya la huida, con la información y apoyo profesionales.

 

Se incide en la necesidad de que se pregunte siempre sobre la posibilidad de estar sufriendo algún tipo de violencia, sin esperar a que sea la usuaria quien se decida a hacerlo, para poder comenzar a tomar las primeras medidas y facilitar la autoprotección

Los pasos que se recogen en las diversas propuestas para mujeres que conviven con el agresor, incluyen, revisar con ayuda y consignar:

  1. Identificación de posibles personas aliadas en el vecindario y en sus entornos: familiar, laboral, de ocio...

  2. Acordar con ellas una señal de socorro que pueda dar la alarma cuando sea necesario.

  3. Preparar y mantener reunida a salvo, fuera y/o dentro de la vivienda, la documentación y artículos de primera necesidad: ropa, medicamentos, dinero...

  4. Tener a mano las referencias y teléfonos de ayuda.

  5. Idear con antelación los pasos necesarios en caso de peligro y tener que salir de la vivienda.

Para las y los menores también se contemplan medidas preventivas que pueden incorporarse en el diseño del plan:

Enseñarles a esconderse y a avisar del peligro y practicarlo hasta que puedan realizarlo con facilidad:

  1. Salir de la habitación cuando se produzca una agresión.

  2. Saber encerrarse y avisar por teléfono

  3. Avisar a las personas de confianza con quienes su madre haya pactado su colaboración

La evaluación de los procesos y la participación de las usuarias y profesionales en la misma, son dos de las líneas vertebrales fundamentales en los procedimientos acordados para una atención integral. En ellos se incluye una ficha de evaluación-comprobación, en la que recoger de manera detallada el plan de autoprotección y las orientaciones recibidas en esa intervención inicial.

En esta ficha, además de los aspectos concretos recogidos para el plan de huida, se quiere dejar constancia para que sirva también como recordatorio a la usuaria, de los mensajes que han de haber sido clarificados en el servicio:

  • No soy responsable del comportamiento violento de mi pareja y puedo decidir cómo mejorar mi seguridad y la de mis hijas e hijos.

  • Merezco algo mejor que esto: Yo y mis hijas/os tenemos derecho a tener una vida segura.

  • La violencia es un delito y puedo denunciarlo a la policía.

  • Hay órdenes de protección y sé cómo solicitarlas
  • Hay servicios y lugares en donde obtener apoyo

  • El/la consejera me ha recomendado que puedo seguir solucionando este problema con la ayuda de los siguientes servicios:_____

  • Puedo mantener este plan de seguridad sin poner en peligro mi propia seguridad o la de mis hijos/as, de la siguiente manera:_____
 

Poder ofrecer esta opción a las mujeres en riesgo, supone que aquellas que sí estén dispuestas, tendrán más oportunidades para salir con éxito o en mejores condiciones en caso de sufrir agresiones

En algunos casos puede ser difícil que una mujer que acude únicamente con ánimo informativo o sin el objetivo de abordar su problema de maltrato, decida trabajar de esta manera preventiva con la o el profesional, pero poder ofrecer esta opción a las mujeres en riesgo, supone que aquellas que sí estén dispuestas, tendrán más oportunidades para salir con éxito o en mejores condiciones en caso de sufrir agresiones.

Acceso a documentos:

Procedimientos para una atención integral

Instrucción 7/2016, de la Secretaría de Estado de Seguridad, por la que se establece un nuevo protocolo para la valoración policial del nivel de riesgo de violencia de género (Ley Orgánica 1/2004) y de gestión de la seguridad de las víctimas

Web destinada a la información exhaustiva para las víctimas/sobrevivientes