Logo de la Diputación

Bizkaiko Foru Aldundia - Diputación Foral de Bizkaia

Idiomas

Logo del Observatorio

Boletín OVGB
Septiembre 2014 | Número 34


 TEMAS

Entrevista a Carmina Serrano Hernández, Presidenta de la Asociación Terapia y Género.

La doctora en Psicología Carmina Serrano Hernández compagina su trabajo en consulta privada con la impartición de diferentes talleres relacionados con la igualdad y la violencia de género: “Cómo construir y mantener relaciones personales y de pareja saludables”, “Imagen e Identidad”. Es miembro de la IARPP, FORUM, GPAB, así como de la Asociación Terapia y Género (ATG), asociación que tiene como objetivo trasladar los conocimientos sobre la violencia de género y sus consecuencias a la psicología y a la terapia.

Imagen de Temas

Acceso a la página web:
http://www.atg-asociacion.org/

En su investigación “Un estudio sobre los efectos de la violencia de género en el desarrollo psíquico de las mujeres”, ¿ha observado que revista en las víctimas mayor severidad una determinada combinación entre las cinco competencias y algún ámbito concreto de los tres estudiados?

 

Competencias
Regulación emocional
Autoafirmación y/o empoderamiento
Asertividad
Evaluación y/o valoración
Mentalización

 

Ámbito
Familia de origen
Relación consigo misma
Pareja y familia construida



Los resultados de la investigación pusieron de manifiesto que las mujeres que habían sufrido o estaban sufriendo malos tratos presentaban unas puntuaciones significativamente inferiores en todas las competencias. No se encontraron diferencias significativas, existía un equilibrio entre ellas, la persona que puntuaba bajo en alguna, también lo hacía en las demás.

En relación a la segunda pregunta. El ámbito que tiene más peso es la relación que la persona mantiene consigo misma, casi al mismo nivel que el ámbito de la pareja. El tipo de relación que las mujeres mantienen con su pareja tiene una gran relevancia en el desarrollo de las competencias. La forma en la que se siente tratada por su compañero se traslada al interior de su mente, conformando la manera en la que ella se comporta y valora. El ámbito familiar solo adquiría un gran peso cuando había existido un maltrato severo en la familia de origen.

Las mujeres que habían sufrido malos tratos por parte de su pareja presentaron un deterioro en las cinco competencias investigadas: regulación emocional, autoafirmación, asertividad, valoración y mentalización. Para poder interpretar estos datos, es necesario comprender el marco conceptual desde el que entiendo a la mente y a las competencias.

La mente es un sistema abierto en un proceso de construcción y reorganización constante. El género y las diferentes experiencias vitales, la organizan y constituyen. Las relaciones afectivas que se mantienen a lo largo de la vida, con la familia de origen y con la pareja tienen una gran importancia en su desarrollo y/ o en su deterioro.

La construcción de la identidad personal, entendida como la representación mental que cada cual tiene sobre sí, es un proceso complejo en el que intervienen factores biológicos, psicológicos y sociales. Ninguno de ellos es el determinante, todos interactúan entre sí, dando como resultado el desarrollo o deterioro de la mente y de las competencias.

Las competencias para la igualdad o la capacidad para mantener relaciones saludables e igualitarias no están aseguradas por la evolución. Son una serie de patrones de conducta o habilidades relacionales que se desarrollarán o no, dependiendo del contexto relacional en el que se viva. Si la persona vive en un contexto sintónico e igualitario, aprenderá a regularse emocionalmente, a relacionarse de forma respetuosa y saludable consigo y con la gente, a valorar de forma equitativa a los hombres y a las mujeres. Pero si vive en un entorno androcéntrico y autoritario, aprenderá a imponerse o a someterse a los demás, y a no valorarse adecuadamente.

A continuación presento una pequeña definición de cada competencia:

Regulación Emocional es la capacidad de regular los diferentes estados emocionales.
Autoafirmación es la capacidad de tener deseos propios y defenderlos.
Asertividad es la capacidad de comunicarse de forma adecuada sin agredir ni someterse.
Valoración/Evaluación es la capacidad de evaluar la propia valía y la de los demás de forma equilibrada.
Mentalización es la capacidad de reconocer las intenciones propias y ajenas.

De la misma manera que las criaturas sin darse cuenta aprenden uno o varios idiomas, también las personas aprendemos a lo largo de la vida una forma de relacionarnos con las y los demás y de ser hombre o mujer. Este saber se traslada al interior de la mente y conforma la personalidad de cada sujeto.

Tanto en la valoración personal como en la grupal, se pregunta a las entrevistadas por la posibilidad de “superar las dificultades”. ¿En qué cauces coinciden?

Un porcentaje amplio de las mujeres investigadas, tanto las que habían sufrido malos tratos como las que no, encontraban serios impedimentos para superar sus dificultades. Esto se debe a la incorporación de los roles y mandatos de género. La mayoría de las mujeres investigadas daban mayor importancia a las opiniones de su compañero que a las propias. Satisfacer los deseos de su pareja aparecía como un factor con gran peso en sus vidas.

Este aspecto se relaciona con la interiorización de la desigualdad. Muchas de las mujeres investigadas consideran que cuidar y satisfacer a su compañero es una obligación, lo que les lleva a anteponer los deseos de su pareja a los propios. No se dan cuenta que en muchas ocasiones al intentar agradar a su compañero se están desregulando a sí mismas.

Considero que una vía para superar las dificultades es cuestionando los mandatos de género y las restricciones que dichos roles generan en su identidad.

Mujeres a quienes se invita a cumplimentar el cuestionario ARI: ¿exclusivamente a las víctimas o a la totalidad de la ciudadanía conformada por mujeres (acaso un elevado porcentaje de ellas sin conciencia de padecer o haber padecido violencia)?

Es un cuestionario pensado para toda la ciudadanía, mujeres y hombres. Conseguir una sociedad más equitativa y relaciones de pareja más justas y saludables no depende solo de las mujeres. La relación de pareja es cosa de dos. Es prioritario que los hombres y las mujeres se impliquen en dicho objetivo.

Para realizar la investigación se elaboró y aplicó un cuestionario, el ARI (Autodiagnóstico Relaciones Igualdad) a 260 mujeres. 60 habían sufrido malos tratos y las 200 restantes, no. El cuestionario permite sacar a la luz, ciertas situaciones de desigualdad, que debido a la naturalización, suelen pasar desapercibidas. El cuestionario ARI ha resultado una prueba altamente fiable para evaluar los daños que genera la violencia de género en la mente.

Dirige talleres de formación en los que se aborda la salida del proceso de maltrato, orientados a dotar de competencias a profesionales que operan en los distintos ámbitos contra la violencia de género. ¿Detecta ausencia de herramientas para conocer cómo afecta el maltrato a la mente?

Sí, en mi investigación también participaron las y los terapeutas de las mujeres maltratadas. Se percibía un desajuste entre los aspectos que consideraban relevantes las y los terapeutas y los evaluados como prioritarios por las mujeres maltratadas.

Salir de una relación de maltrato es un proceso lento y difícil. La persona necesita ser ayudada por terapeutas con perspectiva de género que sepan identificar las dinámicas relacionales dañinas, en las que las mujeres participan en la mayoría de los casos sin darse cuenta. Sacar a la luz la desigualdad y el abuso de poder y sus consecuencias. Además deben enseñar otras modalidades relacionales más allá de la sumisión que permitan a sus pacientes empoderarse y regularse emocionalmente.

¿Nos pondría sobre la pista en cuanto al enfoque y a los contenidos que se imparten en dichos talleres?

Partimos del supuesto de que la violencia de género es un fenómeno complejo, en muchos casos imperceptible. Está presente en la cultura, en los esquemas con los que percibimos la realidad y en la forma en la que nos relacionamos.

El objetivo de los talleres es identificarla, tanto en el mundo externo como en el interno. Para ello, las y los participantes han de adquirir a nivel personal las cinco competencias. Este conocimiento es el que les permitirá ayudar a otras personas a reconocer y superar las dinámicas relacionales dañinas.

La forma en la que se siente tratada por su compañero se traslada al interior de su mente, conformando la manera en la que ella se comporta y valora


Las relaciones afectivas que se mantienen a lo largo de la vida, con la familia de origen y con la pareja tienen una gran importancia en el desarrollo y/ o en el deterioro de la mente

Si la persona vive en un entorno androcéntrico y autoritario, aprenderá a imponerse o a someterse a los demás, y a no valorarse adecuadamente

La persona necesita ser ayudada por terapeutas con perspectiva de género que sepan identificar las dinámicas relacionales dañinas


Acceso al cuestionario ARI:
Cuestionario-autodiagnóstico sobre las competencias necesarias para mantener relaciones igualitarias (ARI)

Subir
Volver a página de inicio


para incorporar nuevos temas al Boletín.
Recibe este boletín electrónico debido a que consta en nuestra base de datos.
Si no se desea volver a recibirlo,

Copyright © OBSERVATORIO DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN BIZKAIA.